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Procurador general

 

El Hermano Procurador General es el encargado de negocios, acreditado ante la Santa Sede. Proporciona al Hermano Superior General y a su Consejo las informaciones procedentes de la Iglesia que atañen al derecho de los religiosos.

Los diversos aspectos de su misión son los siguientes:

  • asegurar las relaciones entre la Congregación y la Santa Sede,
  • preparar la documentación para las solicitudes de dispensa de votos y para casos de expulsión, transmitirlos al Vaticano y efectuar un seguimiento hasta que el procedimiento se haya terminado,
  • tramitar todas las solicitudes de permisos que han de dirigirse a la Santa Sede,
  • garantizar la obtención de reconocimiento jurídico, la solicitud de visado, los permisos de estancia, nombramiento, titulaciones académicas…,
  • Ser una persona recurrente para los asuntos planteados a los Provinciales o al Consejo General que tienen que ver con el Derecho Canónico,
  • Mantener los archivos de la Procuraduría.

 FMS

_____________________

La opinión más común es que la etimología de la palabra procurador procede del latín pro alio curator, es decir el que actúa por otro, en lugar de otro, el que administra los asuntos de otro. El procurador, por tanto, es un mandatario.

 El nombre se remonta al Imperio romano. El procurador fue un funcionario del gobierno del emperador Augusto. Gobernaba algunas provincias romanas con una cierta autonomía (por ejemplo, la Judea del primer siglo de la era cristiana).

En los asuntos eclesiásticos el cargo de procurador surge, a partir de la Baja Edad Media, dada la exigencia de la Santa Sede de presentar los recursos a la Curia Romana con un determinado estilo y formato. Para poder hacerlo así las Curias diocesanas y las Órdenes religiosas deben constituir representantes en Roma especializados en estos asuntos.

A partir del año 1.200 encontramos referencias a procuradores nombrados en Roma por diversas abadías y órdenes: Benedictinas, Premostratenses, Cistercienses, Franciscanos, Dominicos, Ermitaños de S. Agustín, Carmelitas ...

Poco a poco, a medida que las Órdenes religiosas van abriendo una Curia general en Roma, la Santa Sede toma la costumbre de tratar los asuntos con el Procurador general, en vez de tratarlos directamente con las casas autónomas, las provincias o la misma Orden o Congregación.

El 22 de agosto de 1814 la Sagrada Congregación de Obispos y Regulares publicó una Instrucción que imponía a todos los Regulares (no contaban las Congregaciones de reciente fundación).la obligación de tener una casa en Roma donde residiera el Procurador general.

El canon 517 del Código de Derecho Canónico de 1917 decía:

«§ 1. Todas las religiones de varones de derecho pontificio deben tener un Procurador general, designado según las Constituciones, para que tramite los negocios de la propia religión ante la Santa Sede».

«§ 2. Sin consultar a la Sede Apostólica no debe ser removido del cargo antes que expire el plazo señalado en las Constituciones».

La Sagrada Congregación de Religiosos advirtió el 4 de junio de 1920 que el Procurador general tenía que tener su residencia habitual en Roma y debía pertenecer a la religión cuyos negocios trataba.

El Código de Derecho Canónico de 1983 no hace referencia al Procurador general y deja la cuestión al derecho particular de cada Instituto.

Nuestras Constituciones y Estatutos establecen lo siguiente:

«137.6. El hermano Procurador general es el encargado de negocios, acreditado ante la Santa Sede. Proporciona al hermano Superior general y a su Consejo las informaciones procedentes de la Iglesia que atañen al derecho de los religiosos».

Este breve panorama histórico nos ha llevado a la configuración actual de la figura del Procurador general. Es el representante del Instituto ante la Santa Sede, o sea el que trata los asuntos del Instituto con la Santa Sede. Nuestras normas especifican que también debe mantener informado al Superior general y su Consejo del derecho de religiosos que produce la Iglesia.      

¿Cuáles son los asuntos que hay que tratar con la Santa Sede, y con quién hay que hacerlo?

1.      Con la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica para obtener permisos especiales, incluidas algunas ventas, la convalidación de los votos religiosos, dispensas, respuestas a consultas, …

2.      Con laCongregación para la Educación Católica para asuntos que tienen que ver con las calificaciones académicas obtenidas en las Universidades Pontificias y cuestiones acerca de la participación del Instituto en Universidades católicas repartidas por el mundo.

3.      Con la Congregación para las Iglesias Orientales para asuntos que se refieren a países donde existen Iglesias Católicas de Rito Oriental (en nuestro caso, especialmente Líbano y Siria).

4.      Con la Congregación para la Evangelización de los Pueblos para asuntos que se refieren a la participación del Instituto en Diócesis supeditadas a esa Congregación (algunos países “de misión”, especialmente Nigeria y Congo).

5.      Con la Secretaría de Estado para asuntos que abordan cuestiones diplomáticas, pasaportes,  visados de entrada en Italia y autentificación de documentos oficiales para que sean válidos en algunos países que mantienen un Concordato con la Santa Sede.

6.      Con la Prefectura de la Casa Pontificia para el acceso a las ceremonias papales.

7.      Si llegan peticiones específicas se pueden realizar gestiones ante la Librería Vaticana, el Osservatore Romano, la Farmacia Vaticana, etc.

 

Además, el Procurador puede:

1.      Asesorar en temas de derecho canónico o institucional a los hermanos Provinciales o Superiores de Distrito, a petición de los interesados.

2.      Preparar y realizar intervenciones puntuales en reuniones de formación permanente propias del Instituto, sobre los temas de su competencia.

 

Una estadística acerca de las distintas acciones realizadas estos años aparece en el siguiente cuadro:

 

 

2002

2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009

2010

Visados para entrar en Italia

0

26

32

28

30

80

56

47

29

Permisos de estancia, residencia

0

12

16

14

15

33

25

20

24

Convalidación de estudios

0

5

4

3

3

2

5

3

4

Permisos de venta

4

4

4

5

8

5

2

3

6

Permisos especiales del Vaticano

2

2

2

1

0

0

1

2

1

Consultas escritas

31

108

109

126

196

104

142

254

274

Exclaustraciones

4

4

9

12

6

9

5

8

7

Indultos de salida de hermanos temporales

5

5

5

5

3

1

3

2

4

Indultos de salida de hermanos perpetuos

45

41

30

26

25

32

26

32

8

Readmisiones

0

2

1

1

1

0

0

1

1

Expulsiones del Instituto

0

1

0

3

0

1

1

0

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