Home > Laity > Lay's vocation > Adhesión, compromiso, vinculación y pertenencia de laicos al instituto y/o al carisma marista





Loading

 

Social networking

Marist Brothers

RSS YouTube FaceBook Twitter

 

Today's picture

Brazil: Porto Alegre

Marist Brothers - Archive of pictures

Archive of pictures

 

Latest updates

Archive of updates

 

Marist Calendar

20 April

Saint Agnes of Montepulciano, Virgin and Abbess.
1847: Br. Jacinto was assassinated in St. Christopher, Solomon Islands
1955: St. Marcellin’s remains were exhumed a second time

Marist Calendar - April

 

Marist network

Archive of updates

Adhesión, compromiso, vinculación y pertenencia de laicos al instituto y/o al carisma marista

 

2009-05-15: Juan Miguel Anaya, FMS | Pau Fornells, FMS


In other languages
English  Français  Português  

Download WORD (200 kb)

INTRODUCCION

 

Este documento pretende ser un aporte conjunto de la Procuraduría general y del Secretariado de laicos del Instituto de los Hermanos Maristas sobre la reflexión de un tema eclesial[i], que se adivina extremadamente importante para el futuro del carisma marista: la adhesión, el compromiso, la vinculación y/o la pertenencia de laicos[ii] al Instituto o a una estructura eclesial más amplia, originada por el carisma fundacional[iii] de Marcelino Champagnat.

El XX Capítulo general (2001) recomendó al actual Consejo general: Que estudie las diferentes formas de pertenencia al Instituto y que, en diálogo con los provinciales y sus consejos, permita a los laicos vivir (ad experimentum) diversas formas de compromiso marista. A partir de estas experiencias, el Consejo general clarificará los tipos de vinculación jurídica que posibiliten, eventualmente, tomar una decisión en el 21º Capítulo general.[iv]

Expresiones parecidas, que tienen que ver con esta vinculación y pertenencia, se repiten en el mismo mensaje capitular[v] y, con más fuerza todavía, en el mensaje final de la Asamblea Internacional de la Misión Marista, escrito en Mendes (Brasil), en septiembre de 2007[vi]. Fue en este último encuentro, donde también se habló no sólo de una pertenencia al Instituto, sino de nuevas formas de vinculación al carisma marista[vii].

A pesar de esta insistencia, durante los años que han seguido al XX Capítulo general, no se han dado en el Instituto muchos pasos al respecto, principalmente porque, previamente, hay que desarrollar una toma de conciencia de lo que supone el compromiso personal de los laicos con el carisma fundacional marista, según M. Champagnat. La adhesión a un carisma presupone un don de Dios, que uno tiene que ser consciente de haber recibido, y esto no se da sin un proceso de discernimiento, que incluya, entre otros, los siguientes pasos: información, invitación, acogida, formación, acompañamiento, refrendación de la vivencia del carisma, compromiso, estructuras iniciales que permitan la vivencia de esta vocación marista laical, etc.

Por otra parte, parece difícil que se den formas de vinculación jurídica, a nivel de todo el Instituto, si antes no se han desarrollado experiencias concretas en las unidades administrativas (UA). Los mismos laicos maristas, una vez conscientes del don recibido (carisma), buscarán la mejor forma de articularse y vincularse al Instituto y/o al carisma marista.

Si se trata de una vinculación al Instituto, hermanos y laicos deberemos diseñar las nuevas estructuras jurídicas que afecten a las dos partes, pues no es algo que pueda hacerse unilateralmente. Si los laicos deciden caminar hacia una vinculación sólo con el carisma de Champagnat, serán ellos mismos quienes deberán diseñar su propia estructura organizativa para encarnar una nueva expresión del carisma. En este caso, la Iglesia deberá refrendar que se trata del carisma marista de Champagnat.

La Administración general del Instituto sí puede poner en marcha una reflexión que ayude a entender qué puede suponer una adhesión, compromiso, vinculación y pertenencia al Instituto de los hermanos o a otras nuevas estructuras que encarnen el carisma fundacional marista. Esto es lo que pretendemos con este aporte, sabiendo que no es definitivo, sino que necesitará de otras muchas reflexiones, antes de que consiga plasmarse concretamente en nuevas realidades maristas, según el corazón de Champagnat. Uno más de estos aportes vendrá dado por la publicación del documento En torno a la misma mesa. La vocación de los laicos maristas de Champagnat, de próxima aparición.

Iniciaremos con un breve recorrido histórico sobre el caminar del laicado en relación a las órdenes e institutos de vida consagrada (VC) después del Concilio Vaticano II (cap. 1). Lo mismo haremos con la historia jurídico-canónica de la VC (cap. 2), la cual nos permitirá tener otra perspectiva del carácter evolutivo (dinámico) de las instituciones nacidas de un carisma fundacional. A continuación, presentaremos diferentes experiencias, ya existentes, de compromiso y vinculación marista (cap. 3), así como diferentes posibilidades de futuro del laicado marista en relación con el carisma de Champagnat (cap. 4), y terminaremos con algunas recomendaciones al próximo Capítulo general y a las diferentes UA (cap. 5).



[i]Es un tema que no es sólo de los Hermanos Maristas, sino que se plantean hoy, de una manera u otra, casi todas las instituciones de vida consagrada. El mismo Magisterio de la Iglesia anima a profundizar dicha reflexión y promover experiencias al respecto: Exhortación apostólica “Vita Consecrata” (1996), 54.2, 55.2; documento de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida apostólica Caminar desde Cristo (2002), 31; documento de la Congregación para la Educación Católica Educar juntos en la escuela católica, 28-29.

[ii]En todo el documento emplearemos la palabra laicos para expresar la realidad de los dos géneros: laicos y laicas.

[iii]Utilizamos la expresión carisma fundacional en el sentido que le da Antonio Botana, FSC, en: Compartir carisma y misión con los laicos. La Familia evangélica como horizonte, Cuaderno 62 de la colección Frontera-Hegian, Vitoria, 2008. El carisma fundacional, perteneciente a la Iglesia, debe distinguirse de la concreción histórica de dicho carisma en un instituto determinado de vida consagrada; en nuestro caso, el Instituto de los Hermanos maristas. El carisma fundacional está abierto a todos los estados de vida; en cambio, su proyecto histórico de vida religiosa se entronca con otro carisma, el de la vida consagrada. A lo largo de este documento, cuando se hable de carisma o carisma marista, tendrá este sentido particular, y no el del carisma fundacional aplicado a la VC de los Hermanos.

[iv]XX Capítulo general: Optamos por la vida, 47.3

[v]XX Capítulo general: Optamos por la vida, 30, 44.7 y 47.5

[vi]Documento de Mendes: 1.6, y especialmente, toda la 2ª llamada: Maristas de Champagnat en misión compartida.

[vii]Documento de Mendes: 2 Vocación-3

 


1530 visits