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Emili Turú - La Valla: casa de la luz

Emili Turú
Superior general



 

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La Valla: cuna, inspiración y espejo

 

Luis Martínez Chasco, fms
España - Ibérica

 

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Dos siglos atrás en el tiempo,
un dos de enero en La Valla,
recostada en el monte Pilat,
en cuna pobre y sin sustento,
Champagnat alumbra Instituto nuevo:
su nombre, Hermanitos de María,
pues Obra suya es y será, y Ella, Recurso ordinario y
guía.

Nace en Navidad, y su seña
la de toda obra de Dios tendrá:
Belén, el Portal y la cueva
son por siempre púlpito y altar:
sencillez, despojo y pobreza,
fragilidad y cercanía,
Dios en la pequeñez extrema,
reflejo de Gloria infinita.

Dos cientos años transcurridos
del inicio de esta aventura
–a lo divino, pero aventura–
marcada siempre por las señas
que le imprimiera Marcelino
y que dan cosecha fecunda,
incluso en tiempos desabridos
o cuando el material escasea.

Nacimos en la fragilidad
de cualquier bebé, indefenso;
pero ajenos a toda orfandad
que colma la cuna de hielo.
Champagnat, maestro y nodriza,
cuida su incipiente familia,
hasta que aprendan pronto a volar
junto a niños faltos de maestro.

Vivió Marcelino experiencias
–en carne propia y en las gentes–
que marcaron a fuego rusiente
su corazón fogoso y su senda:
sacar de la ignorancia a los niños
carentes de letras y destino,
mediante Hermanos en familia,
ardientes en Jesús y María.

Para esto fundó a los Maristas,
es la razón de nuestra existencia;
las circunstancias, sí, varían,
las necesidades no cesan.
La Valla hoy nos lo recuerda,
y el fuego que ardía en Marcelino
se nos transmite en herencia
para acogerla en desafío.

La Valla es cuna con niños,
es promesa y futuro incierto,
es busca de caminos nuevos,
es abrir horizontes limpios.
La Valla es hogar sencillo,
pobreza y desvalimiento;
es quemadura sin cauterio,
aventura sin desvaríos.

La Valla, casa de sólidos cimientos,
en el hondón de la interioridad;
mesa y canto a la fraternidad,
ventanales hacia el futuro en riesgo.
La Valla, ojos de niño como espejo,
escaso el pan, desborda el cariño,
presencia mariana entre sus hijos,
con Champagnat, inspiración y aliento.

Luis (Durango: 11-01-2017)