Inicio > Noticias > Argentina: Comunidad compartida del Barrio San Jorge, Luján

 

 


Para recibir noticias sobre el Capítulo en su correo, haga clic aquí y rellene el formulario

 


 



NoticiasElegir

  • Noticias
  • 2017 | 2016 | 2015 | 2014 | 2013 | 2012 | 2011 | 2010 | 2009 | 2008 | 2007 | 2006 | 2005 | 2004
  • Más populares | Estadística
  • Calendario
  • Última noticia

 


Emili Turú - La Valla: casa de la luz

Emili Turú
Superior general



 

FMSI

Conectarse

Hermanos maristas

RSS YouTube FaceBook Twitter

 

Foto de hoy

Siria: Taller en el M.I.T. dirigido por el H. Georges Sabe - Alepo

Hermanos maristas - Archivo de fotos

Archivo de fotos

 

Últimas novedades

Archivo de novedades

 

Calendario marista

22 septiembre

Santos: Tomás de Villanueva, Inocencia
1948: primera fundación marista en Mozambique
1991 Primera fundación en Liberia, en la capital, Monrovia

Calendario marista - septiembre

Una nueva experiencia. Un desafío. Un regalo de vitalidad

 

Archivo

Comunidad compartida del Barrio San Jorge, Luján

02/12/2015: Argentina

En el 2010 desde la Animación Vocacional, se plantea al Consejo provincial de la Provincia Cruz del Sur la posibilidad de gestar nuevas comunidades, sumadas a alguna ya existente, integradas por hermanos y laicos. El Consejo provincial asumió el acompañamiento de la propuesta y en el año 2013 se comienzan a buscar caminos posibles de concreción en un proceso de diálogo y discernimiento llevado adelante por laicos y hermanos de obras ubicadas en las ciudades vecinas de Tigre, Merlo y Luján.

El camino y la reflexión llevaron a optar por una comunidad integrada por una pareja de laicos jóvenes involucrados en la pastoral local y provincial, una estudiante universitaria que trabaja en la pastoral local y en un centro marista de referencia para niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad social de Luján, y dos hermanos que vivían insertos en un barrio de Merlo y han desarrollado su misión en diferentes obras de la Provincia.

La opción ha sido construir una comunidad de hermanos y laicos que no necesariamente vivan bajo el mismo techo, pero que juntos asuman un proyecto de vida y misión en común. La experiencia está centrada en la espiritualidad, la misión y la convivencia:

  • Una espiritualidad  expresada en la manera de mirar el mundo, la naturaleza, las personas, las cosas y Dios mismo y de relacionarnos con todos ellos y entre nosotros, intentando hacerlo desde la mirada de Jesús de Nazaret. 
  • Una convivencia expresada en encuentros regulares para discernir nuestros caminos y el de la comunidad, para rezar, para apoyarnos y acompañarnos unos a otros. 
  • Una misión centrada en las propias tareas que cada uno tiene dentro de la Provincia y las instituciones de la zona, las tareas que individualmente cada uno ha ido asumiendo en la vida, y una misión común en el barrio, animada por todos sus integrantes. Las tareas personales son acompañadas por la comunidad en la medida en que son conocidas, aceptadas y alentadas por el resto de los miembros.

La concreción y la fundación de esta nueva comunidad fue en marzo de 2015, cuando los hermanos se trasladan a una casa alquilada en el barrio San Jorge, periférico de la localidad de Luján.

El inicio fue dinámico, con espacios periódicos para encontrarse, soñar juntos y compartir deseos y expectativas. Las tareas personales asumidas con anterioridad han impedido, por momentos, sostener el ritmo propuesto en la vida de la comunidad en algunos tramos del año. Pero esta situación se ha transformado en un desafío que lleva a seguir tomando opciones tanto personales y comunitarias en pos de sus integrantes y la comunidad.

“Es muy valioso el espacio para contar nuestras alegrías y penurias, nuestros sentimientos, cansancios y esperanzas. El concretar una misión común, barrial, donde todos aportemos nuestro grano de arena para la misma construcción, es una meta acariciada ahora con íntimo deseo, y un paso efectivo para la amalgama firme de nuestra comunidad”. 

“Es una experiencia nueva, que nos ayuda a profundizar nuestra vocación marista, que necesita seguir ensayándose y expresándose. Es un aprendizaje permanente que nos regala vitalidad y la oportunidad de crecer como discípulos y discípulas Jesús disfrutando las riquezas de las diferentes vocaciones”

2116 visitas