Tras muchos años de trabajo y
de investigación, podemos presentar, por fin, la correspondencia
de M. Champagnat. Nos referimos a las cartas dirigidas a los
Hermanos o a otras personas y de las que se guardan copia
en los archivos de los Hermanos Maristas. No pretendemos disponer
de todas las cartas escritas durante su vida. Por el contrario,
tenemos pruebas de que algunas desaparecieron para siempre,
como la que conservaba una familia cerca de Lyon, arrojada
al fuego por sus descendientes al no considerarla de interés
y para evitar que fuera profanada. Otras, por distintos motivos,
habrán corrido la misma suerte. Finalmente, es difícil
admitir que desde 1817 a 1823 el Fundador no se viera obligado
a escribir por razones administrativas o por motivos familiares
o de amistad. Es cierto que, según afirma el Hno. Avit:
«la mayoría de las veces, el Rdo. Padre se relacionaba
de viva voz con las comunidades o con los fundadores de escuelas
que le pedían Hermanos». (AA, p. 139). Por otro
lado, al no existir un secretariado, «la mayoría
de las cartas que escribía no fueron conservadas, ni
tampoco las respuestas recibidas, ni los convenios para la
fundación de las escuelas». (id.). Sólo
a partir de 1829 se empezó a llevar un registro, y
el secretariado permanente no se puso en marcha hasta 1834.
Después de su muerte se encontraron borradores de cartas
entre sus cuadernos y se recuperaron las conservadas por los
Hermanos.
LAS FUENTES
Tenemos actualmente 109 textos autógrafos:
algunos fueron enviados y los demás son meros borradores
de cartas; hay también 230 copias, algunas sin firma,
y que creemos son de M. Champagnat. Los autógrafos
expedidos son de cartas que se han podido recuperar después
de la muerte del Fundador y que se conservan en los Archivos
de los Hermanos Maristas (AFM), excepto dos: uno está
archivado en la provincia marista de Sydney y el otro lo tiene
la familia De Boissieu en Saint-Chamond. Los demás
autógrafos son borradores de cartas cuya mayor parte
se encuentra en un libro de cuentas y en diferentes cuadernos
destinados a otros usos y de los que se utilizaron las páginas
en blanco para borrador. Las copias de cartas no comienzan,
de hecho, hasta 1836; las anteriores a esta fecha o son circulares
o bien algunas cartas, encontradas en archivos nacionales
o departamentales, o en publicaciones y colecciones manuscritas.
A partir de 1837, la mayoría, o tal vez todas las cartas
administrativas, fueron recogidas en un registro llamado Recueil
de Copies de Lettres Administratives (RCLA), de las que nuestros
archivos conservan 15 volúmenes con 15.320 cartas desde
el 2 de enero de 1837 hasta el 2 de abril de 1929; al principio
del primer volumen hay, además, 16 cartas numeradas
de I a XVI, recuperadas de los años anteriores a 1837.
Las 188 primeras páginas de este primer volumen contienen,
sobre todo, cartas del Fundador mezcladas con algunas del
Hno. François.
FIJACIÓN DEL TEXTO ORIGINAL
La edición príncipe en francés,
en 1985 ha tratado de reproducir los textos originales con
la mayor fidelidad posible, siguiendo para ello las reglas
adoptadas por el P. Jean Coste y expresadas en el volumen
I de Origines Maristes, pp. 113 a 119. A ellas remitimos a
los lectores más eruditos.
LOS CAPÍTULOS
Los textos aparecen por riguroso orden cronológico.
En el caso de que haya varios sobre el mismo tema o dirigidos
a la misma persona y para un mismo asunto, no se ofrecen seguidos,
sino en su lugar cronológico. En estos casos se encontrará,
bien en la introducción o bien en las notas, la indicación
de los textos correspondientes. Hemos dividido el conjunto
en capítulos para hacerlo más accesible. Esta
división es bastante arbitraria y no corresponde a
temas particulares. Los dos primeros capítulos agrupan
varios años: desde 1823 hasta 1833 y desde 1834 hasta
1835; a partir de 1836, y a pesar de la diferencia de espacio,
la división se hace por años y sin ningún
otro criterio.
INTRODUCCIONES Y NOTAS
Cada uno de los textos va precedido de una
introducción que lo sitúa en el contexto histórico
y permite captar mejor su contenido. Cada capítulo
va, a su vez, precedido de otra introducción en forma
de cronología que es una síntesis de los contextos
histórico, social, eclesial y de nuestra propia congregación.
Creemos que estas introducciones, al situar el texto de una
forma más precisa, permite comprender mejor su sentido
y el alcance de lo que el autor ha querido decir.
Pese a todo, habrá pasajes poco claros. En la medida
en que nuestra investigación nos lo ha permitido, hemos
tratado de explicar su sentido por medio de notas al fin de
los textos. Tanto en las introducciones como en las notas,
sólo nos ha preocupado la buena comprensión
del texto, sin permitirnos jamás ningún comentario
ni juicios de valor.
REPERTORIOS
Los remitentes de las cartas no son casi
nunca citados por su nombre, sino por su función. Por
respeto a la verdad histórica y por un mínimo
de ética, hemos investigado el nombre y la identidad
de dichas personas. Desgraciadamente, y por falta de datos,
no nos ha sido posible identificarlas a todas. Para no recargar
ni ahogar el texto que presentamos, ofrecemos en un segundo
volumen notas biográficas en las que irán, por
orden alfabético, una serie de biografías cortas
de las personas citadas en las cartas con una somera indicación
de los lugares mencionados.
(El Autor se refiere aquí a Lettres de M. Champagnat-2/Répertoires,
Roma, 1987, obra de los Hnos. Raymond Borne y Paul Sester,
que llega a las 679 páginas.- N. del T.)
Cuando se trate de localidades donde hubo
Hermanos, iremos más allá de 1840, para dar
un resumen de la historia de la escuela hasta la retirada
de los Hermanos o hasta nuestros días, si aún
siguen allí. Nos parece interesante poder entrever
qué ha sido de las personas y de las obras por las
que en su día se interesó nuestro Fundador.
El trabajo que presentamos hoy no tiene, pues, otra ambición
que la de permitir a cualquier persona el acceso fácil
y seguro a una parte de las fuentes del Instituto de los Hermanos
Maristas. Esto sólo ha sido posible gracias a la importante
obra de J. Coste y G. Lessard, Origines Maristes. Es la obra
que nos ha servido de modelo y guía. Agradecemos a
sus autores esta contribución silenciosa y, sobre todo,
el interés demostrado por nuestro trabajo, los excelentes
consejos que nos han dado y su autorización para publicar
esta obra en la misma colección, a continuación
de la suya y de otras semejantes, nacidas en el seno de la
Familia Marista. Nuestra gratitud también para cuantos
nos han ayudado, facilitándonos la investigación
en los archivos diocesanos, departamentales o locales y a
cuantos nos proporcionaron documentos que, en ocasiones, nos
han sido de gran interés. |