Durante el s. XII se construyeron
dos capillas en la colina: una dedicada a Sto. Tomás
de Cantorbery (que acababa de ser asesinado en el interior
de su catedral) y la otra dedicada a la Virgen María.
Ésta última se convertirá en un
centro de peregrinación, especialmente célebre
en el s. XVII, con motivo de la protección obtenida
contra la peste y el escorbuto. En reconocimiento de
ello, tendrá lugar una procesión anual
de los responsables de la ciudad. Los saqueos de los
Hugonotes tan solo dejaron 4 muros de la iglesia en
pie. Enseguida, la restauración, y la estatua
que había sido pasto de las llamas fue sustituida
por la actual.
En la época de Champagnat,
los fundadores de la Sociedad de María fueron
en peregrinación a Fourvière. Allí
hicieron una promesa, pronunciada al final de una eucaristía
celebrada en el interior de esta capilla el 23 de julio
de 1816. Marcelino, que fue delegado por sus compañeros
para fundar la rama de los Hermanos Maristas, volverá
a Fourvière para hacer su propia promesa, que
el realizará en un tiempo récord.
Hasta hace pocos años, la estatua
de la virgen tenía un corazón que se podía
abrir, en cuyo interior había dos cintas sobre
las cuales se inscribían los nombres de los misioneros,
Padres o Hermanos que salían para Oceanía.
Las actuales restauraciones no han conservado este recuerdo.
Al fondo de la capilla, se encuentra
la estatua del Buen Consejo. El Niño-Jesús
muestra con su dedo a su madre, ante quien recurrir.
La iglesia de Sto. Tomás ha sido parcialmente
destruida para dejar lugar a la sacristía de
la basílica. |
Como cumplimiento de un voto hecho
por la diócesis, se construyó la basílica
actual, entre 1872 y 1896. El interior se irá
completando en las décadas siguientes. Podemos
decir que es realmente un tratado de mariología
a través de las esculturas, de las pinturas,
de los relieves, de las vidrieras y, sobre todo, de
los mosaicos. De hecho, todo el interior es mosaico,
excepto un cuadro pintado 50 años antes y situado
al fondo (sobre la entrada) para recordar que Lión
pensaba, desde hacía muchos años, dedicar
en Fourvière un edificio más grande que
la primera capilla. Ésta era ya insuficiente
para acoger a los miles de peregrinos que venían
de todas las parroquias con motivo de las epidemias
de cólera.
Empezamos la visita por la explanada
situada a la derecha de la basílica. Desde ella
tenemos una espléndida vista de la ciudad. A
la izquierda, descubrimos la colina de la Croix Rousse,
donde estaba el anfiteatro en la época romana.
Fourvière es la colina “donde se reza”,
mientras que la Croix Rousse es la colina “donde
se trabaja”: era la colina de los obreros de la
seda, que durante la época de Champagnat se sublevaron
dos veces, contra las duras condiciones de trabajo.
A esta protesta siguió una fuerte represión
que ocasionó más de mil muertos.
Para situar el seminario en el que
estudió Champagnat, podemos localizar la cúpula
de la Ópera y subir unos 800 m a la izquierda.
Hoy en día tan solo queda el nombre del lugar
donde estuvo: Plaza Croix-Paquet.
a) El exterior
El lado izquierdo de la basílica evoca las
virtudes teologales, simbolizadas por mujeres, que
prefiguran a María:
-
La fe de María, hermana
de Moisés, que hace cantar a sus compañeras
tras el paso del Mar Rojo; la fe de Débora
que reprueba la duda de Barac;
-
La esperanza de Esther, que
debe salvar a su pueblo de un genocidio. Reza y
encuentra el coraje de hablar a Asuero. Amán
es condenado y los judíos se salvan. La esperanza
de Judit que censura la fe insuficiente de los habitantes
de Betulia. Ella seducirá a Holofernes y
lo matará.
-
La caridad (amor) de Rebeca,
que acepta abandonar su país para casarse
con Isaac. Para el mundo judío, su unión
es el modelo del amor conyugal; el amor de Jacob
que para poder casarse con Raquel debe trabajar
durante 7 años que le parecieron un solo
día, de tanto que la amaba.
La basílica tiene cuatro torres, que representan
las virtudes cardinales: la fortaleza, la prudencia,
la justicia y la templanza. Las dos últimas
torres, que se orientan hacia la ciudad de Lión,
no fueron ornamentadas, ya que su ubicación
dificultaba verlas.
La torre de la fortaleza presenta la lucha de Jacob,
el cual –en sueños- sale vencedor de
su lucha contra un personaje divino. Es, también,
la fuerza que Dios da a Sansón para luchar
contra un león. La otra torre, de la prudencia,
representa a David que mata a Goliat; y la prudencia
de Salomón en el juicio para distinguir la
verdadera madre.
La fachada central recuerda la idea que domina por
doquier: María Inmaculada luchando contra las
consecuencias del pecado original, con la ayuda de
los santos de la región:
-
Ozanam, fundador de las Conferencias
de S. Vicente de Paúl.
-
Pauline Jaricot, fundadora de
la Propagación de la fe y del Rosario vivo.
-
El cura de Ars.
-
El Padre Antoine Chévrier,
fundador del Prado.
-
El Padre Marcelino Champagnat
(y también, en pie detrás de él,
S. Pierre-Julien Eymard, que fue marista antes de
fundar los Padres del Santísimo Sacramento).
-
El Padre Colin.
Las consecuencias del pecado original son representadas
en los dos extremos: la miseria del paraíso
perdido y el odio de Caín contra Abel.
Para finalizar nuestra visita del exterior, dos
bajorrelieves representan la castidad (la hija de
Jefté y Susana).
b) El interior
Entremos por la puerta principal de la basílica:
María, arca de la Alianza y Arca de Noé.
El exterior evocaba personajes del Antiguo Testamento.
Todo el interior evoca el Nuevo Testamento.
Las bóvedas hablan de María, hija
del Padre, madre del Hijo y esposa del Espíritu.
Los 8 altares laterales evocan la vida de María:
Nacimiento, Presentación en el Templo, Anunciación,
Visitación, Caná, Calvario, Pentecostés,
Asunción.
Multitudes de ángeles (grandes estatuas)
recitan las letanías de la Virgen, llevando
los títulos en sus manos. El fin de las letanías
está en las vidrieras: reina de los Patriarcas,
de los Profetas…
Los grandes mosaicos laterales evocan, en el lado
izquierdo, a María en la Iglesia; y en el lado
derecho, a María y Francia.
1. El concilio
de Éfeso, en el que Cirilo hizo proclamar a
María como Theotokos (madre de Dios). La fecha
del concilio aparece en caracteres latinos: CDXXXI
(431).
1 bis. Fourvière en su época
gloriosa (siglo II). Llegada de Potino, primer obispo,
enviado por Policarpo (de rodillas), discípulo
de S. Juan (águila). Aparecen los principales
obispos, desde Ireneo hasta Fesh. Encima, todos los
mártires de la persecución del año
177. Este mosaico es un documento excepcional de la
Historia de la Iglesia. La virgen que observamos en
la parte superior, nos recuerda una tradición
según la cual Potino habría llevado
a Lión un icono de S. Lucas.
2. La terrible batalla de Lepanto
(con 70.000 muertos). Victoria sobre el Islam turco.
Pío V extendió desde entonces la fiesta
de Ntra. Sra. del Rosario a toda la cristiandad.
2 bis. Juana de Arco. Los mosaicos
fueron realizados en el momento en que se preparaba
su canonización. Vemos a la santa rezando ante
la Virgen de Domrémy. A ella le confió
la campaña de Ntra. Sra. del Puy, a través
de su madre, acostumbrada a las romerías.
3. Evocación de la ciudad
de Lión precediendo (con Cantorbéry)
al resto de la cristiandad para festejar la Inmaculada
Concepción (s. XII), a pesar de S. Bernardo.
De nuevo, la ciudad se anticipa, en 1852 (observamos
a la izquierda del mosaico), con la costumbre de iluminar
las ventanas con velas o lamparillas el 8 de diciembre
(costumbre aún vigente hoy en día).
La proclamación del dogma de la Inmaculada
fue el año 1854; las apariciones de Lourdes,
el 1858.
3 bis. Luis XIII consagra su reinado
a María. Al mismo tiempo, Juana de Austria,
que después de 20 años de matrimonio
no había tenido hijos, dará a luz al
futuro Luis XIV, el rey sol. Podemos ver su cuna.
En la parte inferior, 6 grandes iglesias francesas
y, en la parte superior, los principales personajes
de la historia de Francia.
c) El presbiterio
El presbiterio de la basílica representa
a María, hija de Joaquín y de Ana (a
los dos lados del altar), reina de las vírgenes
(las vidrieras), derrotando todas las herejías
(en el suelo, alrededor del altar): Arrio, Macedonio,
Nestorio, Eutico, los iconoclastas, los maniqueos,
Lutero, los jansenistas, el mundo racionalista.
María, completamente blanca (con mármol
de Carrara) está presente para luchar contra
el pecado (Adán y Eva) y recibir de los ángeles
el anuncio de la redención. El conjunto de
todos los adversarios queda representado por la bestia
de 7 cabezas, y por la serpiente de la primera mentira
en el Edén.
Antes de salir, podemos ver el gran cuadro del fondo:
María, ayudada por S. Juan Bautista y por S.
Potino, puede calmar a la mujer que implora su protección
y que, con el león representa a la ciudad de
Lión. María aparta, con la ayuda de
S. Miguel, tres plagas: el cólera (obligado
a expulsar su veneno), la miseria y las insurrecciones.
d) La cripta
De igual dimensión
que la basílica, la cripta está dedicada
a S. José. Algunos capiteles todavía
no han sido acabados. Los portugueses instalaron una
Virgen de Fátima, que atrae a numerosas mujeres
musulmanas, ya que Fátima es el nombre de la
hija de Mahoma. Éste predijo a su hija que
en el cielo ella estaría junto a la virgen
María, a su lado.
Bajo el altar, la muerte de S. José y, a
su alrededor, los pecados capitales. En la cumbre
exterior de la basílica, hay una estatua de
S. Miguel, cuya espada desciende hasta estos pecados
capitales, que no tienen ningún poder en la
vida de S. José.
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