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| Marcelino Champagnat |
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Icono de San Marcelino Champagnat
Un corazón que abarca al
mundo |
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Carmel de
la Théotokos et de l'Unité
Harissa - Liban - 1999 |
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Presentación |
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Nos
ha parecido importante, con ocasión de la canonización,
encargar la realización de un icono de San Marcelino
Champagnat, no por ceder a una moda, sino para ayudarnos a
comprender mejor su carisma a través de la oración
contemplativa.
Icono no es un objeto religioso con fin decorativo. El icono
no tiene nada que ver con la pintura occidental, casi siempre
realista, que busca agradar y emocionar.
El icono es teología en imagen, orientada hacia la
celebración, e invita a la contemplación, pues
se dirige al espíritu, al alma, a nuestro sentido místico.
Expresa los misterios de la encarnación, de la redención
y de la glorificación.
El icono es fruto de la contemplación,
de una diligencia espiritual. Es en un profundo espíritu
de oración a partir de la lectura de la vida de Marcelino,
desde donde se ha realizado este icono, en el ambiente del
taller del Carmelo de la Théotokos de Harissa, en El
Líbano.
Marcelino no se impone a nosotros por su realismo o por sus
múltiples realizaciones; las miniaturas nos proponen
un nueva lectura de la vida de Marcelino a partir de una visión
de fe. Nos recuerda lo esencial: ir a Jesús por María,
cualesquiera que sean nuestro estado de vida, nuestra edad,
nuestros talentos, nuestros límites.
Estamos llamados, en el seguimiento de Marcelino,
a irradiar la gloria del resucitado a través del camino
de santidad que él nos propone.
Gracias a nuestras hermanas del Carmelo por esta expresión
de la santidad de Marcelino Champagnat.. Gracias por la participación
de su interiorización del carisma marista; nos ayudan
a profundizar las dimensiones marianas y apostólicas.
H. Henri Vignau |
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Introducción |
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Imagen
de la santificación del hombre, el icono transmite
el estado deificado del prototipo que representa transfigurado
e iluminado. La fe inspira la armonía de las formas,
puesto que el icono, que es "teología" en
líneas y colores, encuentra su fundamento en el misterio
de la Encarnación que conduce al hombre a la deificación.
Al fijar nuestra mirada en la Faz de este Dios hecho hombre,
se nos hace posible ahora contemplar a través de ella
la gloria del Padre que en, otros tiempos ocultaba "su
Faz a la casa de Jacob."l En adelante, el hombre, arrastrado
por el dinamismo de la Fe, accede a la experiencia del amor
de Dios. El icono es el mensaje del corazón del hombre
que, dentro de la Iglesia, se ve afectado por la Belleza e
invadido por la gracia del Espíritu Santo. Este mensaje
no puede comprenderse ni explicarse más que dentro
de la Iglesia. Al contemplarlo, eleva todos nuestros sentimientos
y nuestras facultades hacia la transfiguración, lo
divino y la gloria a la que estamos llamados a participar.
San Marcelino Champagnat está representado
según el tipo de "el iconóforo" que
muestra el icono de la Madre de Dios. Está rodeado,
por una y otra parte, de diez miniaturas hagiográficas
que relatan los episodios más destacados de su vida,
y de otras dos miniaturas, que se encuentran en el centro
superior e inferior del "pole", que recuerdan una
realidad recapituladora de todos los tiempos y que se hace
presente.
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FMS Message 28
Février 2000 |
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Icono |
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