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| Liturgia de las horas |
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Nacido en 1789
en Marlhes, Francia, Marcelino, Sacerdote de la Sociedad
de María, dolorido por el estado de ignorancia
de los niños del campo, fundó el Instituto
de los HERMANOS MARISTAS de la ENSEÑANZA para
su educación cristiana. Encendido de un amor
singular por la Madre de Dios, aprendió de ella
la práctica de la humildad y del amor hacia Dios
y hacia los hombres. Quiso que sus discípulos
la tuviesen por Madre y como norma en la educación
de los jóvenes. Murió en el Hermitage,
cerca de Saint Chamond, Francia, el 6 de junio de 1840.. |
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I VÍSPERAS |
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HIMNO
del común de los Santos.
O otro himno aprobado por la autoridad eclesiástica.
SALMODIA
Ant. 1 Os daré pastores conforme a
mi corazón, que os apacienten con ciencia y doctrina
(T. P. Aleluya).
SALMO 112
Alabad el nombre del Señor
“Para establecer esta familia el Señor se sirvió
de un hombre sin talento, para que sólo en él,
y por siempre, recayera la gloria”. (S. Marcelino Champagnat,
Vida, 1989, II, c. 12, p. 409)
Alabad, siervos del Señor,
alabad el nombre del Señor.
Bendito sea el nombre del Señor,
ahora y por siempre:
de la salida del sol hasta su ocaso,
alabado sea el nombre del Señor.
El Señor se eleva sobre todos los
pueblos,
su gloria sobre los cielos.
¿Quién como el Señor Dios nuestro,
que se eleva en su trono
y se abaja para mirar
al cielo y a la tierra?
Levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para sentarlos con los príncipes,
los príncipes de su pueblo;
a la estéril le da un puesto en la casa,
como madre feliz de hijos.
Ant. Os daré pastores
conforme a mi corazón, que os apacienten con ciencia
y doctrina (T. P. Aleluya).
Ant. 2 Yo mismo apacentaré mis ovejas;
buscaré a las perdidas y
haré volver a las descarriadas (T. P. Aleluya).
SALMO 145
Bienaventurado el que espera en el Señor
“El Señor no nos abandonará jamás,
si no somos nosotros los que le abandonemos primero”
(S. Marcelino Champagnat, Vida 1989, II, c.3, p. 203).
Alaba, alma mía, al Señor:
alabaré al Señor mientras viva,
tañeré para mi Dios mientras exista.
No confiéis en los príncipes,
seres de polvo que no pueden salvar;
exhalan el espíritu y vuelven al polvo,
ese día perecen sus planes.
Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob,
el que espera en el Señor, su Dios,
que hizo el cielo y la tierra,
el mar y cuanto hay en él;
que mantiene su fidelidad perpetuamente,
que hace justicia a los oprimidos,
que da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos,
el Señor abre los ojos del ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos.
Ant. 2 Yo mismo apacentaré mis ovejas;
buscaré a las perdidas y
haré volver a las descarriadas (T. P. Aleluya).
El Señor guarda a los peregrinos,
sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de edad en edad.
Ant. Yo mismo apacentaré mis ovejas; buscaré
a las perdidas y
haré volver a las descarriadas (T. P. Aleluya).
Ant. 3. El Buen Pastor ha dado su vida por
las ovejas (T. P. Aleluya).
CÁNTICO (Ef 1, 3-10)
Dios Salvador
“Un Hermano es algo muy grande; un alma sobre la que
Dios tiene designios especiales de misericordia” (Sent.
C 1, p.19).
Bendito sea Dios,
Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en la persona de Cristo
con toda clase de bienes espirituales y celestiales.
Él nos eligió en la persona
de Cristo,
antes de crear el mundo,
para que fuésemos santos
e irreprochables ante él por el amor.
Él nos ha destinado en la persona
de Cristo,
por pura iniciativa suya,
a ser sus hijos,
para que la gloria de su gracia,
que tan generosamente nos ha concedido
en su querido Hijo,
redunde en alabanza suya.
Por este Hijo, por su sangre,
hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.
El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia
ha sido un derroche para con nosotros,
dándonos a conocer el misterio de su voluntad.
Éste es el plan:
había proyectado realizar por Cristo
cuando llegase el momento culminante:
recapitular en Cristo todas las cosas
del cielo y de la tierra.
Ant. El Buen Pastor ha dado su vida por las
ovejas (T. P. Aleluya).
LECTURA BREVE
Flp 3, 7-8
Todo lo que para mí era ganancia
lo consideré pérdida comparado con Cristo; más
aún, todo lo estimo pérdida comparado con la
excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor.
Por él lo perdí todo, y todo lo estimo basura
con tal de ganar a Cristo.
RESPONSORIO BREVE
Fuera del tiempo Pascual
R/ El Señor lo amó * y lo enalteció.
El Señor lo amó y lo enalteció..
V/ Lo revistió con vestidura de gloria. * Y lo enalteció.
R/ Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo. * El
Señor lo amó y lo enalteció.
Tiempo Pascual
R/ El Señor lo amó y lo enalteció.
* Aleluya, aleluya.
V/ El Señor lo amó y lo enalteció, Aleluya,
aleluya.
R/ Lo revistió con vestiduras de Gloria.
V/ Aleluya, aleluya.
R/ Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
V/ El Señor lo amó y lo enalteció. Aleluya,
aleluya.
Magníficat ant: Guarda, hijo mío, los consejos
de tu padre, no rechaces las instrucciones de tu madre; llévalos
siempre en tu corazón (T.P. Aleluya).
MAGNÍFICAT
El alma exulta en el Señor
“Con la gracia de Dios y la protección de María
haréis el Bien. Sin embargo, cuidaros de confiar en
vosotros mismos” (S. Marcelino Champagnat, Vida, II,
c. 2, p. 292).
Proclama mi alma la grandeza del Señor
,
se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las
generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
como lo había prometido a nuestros padres
a favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre.
Ant. Guarda, hijo mío, los consejos
de tu padre, no rechaces las instrucciones de tu madre; llévalos
siempre en tu corazón (T.P. Aleluya).
PRECES
Pidamos a Dios Padre, fuente de toda santidad,
que, con la intercesión de San Marcelino, nos impulse
a una vida santa, y digamos:
Seamos santos, porque tú, Señor, eres santo.
Tú que has querido que nos llamemos
hijos tuyos,
--- haz que con todos tus hijos cantemos tus grandezas.
Tú que nos has dado a María
como madre y Primera Superiora,
--- haz que todos cantemos las alabanzas de nuestra Madre.
Tú que has querido que San Marcelino
fundase un Instituto dedicado a la educación de los
niños y de los jóvenes,
--- haz que sigamos su ejemplo de ternura hacia los necesitados.
Tú que has querido que nos esparciésemos
por todas las diócesis del mundo,
--- haz que nuestra comunidad se vea incrementada de santas
y fervorosas vocaciones.
Padre nuestro
ORACIÓN
Padre Santo, que por medio de tu Hijo unigénito
has revelado el mandamiento de la nueva ley y nos has dado
a San Marcelino como ejemplo admirable del modo de vivirlo,
concédenos, te rogamos, que también nosotros,
siguiendo sus enseñanzas, amemos a nuestros Hermanos
de corazón y conduzcamos el mundo al conocimiento de
la verdad de Cristo. Que vive y reina contigo.
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INVITATORIO |
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V. / Señor ábreme
los labios
R./ Y mi boca proclamará tu alabanza
Ant. En la fiesta de San Marcelino, venid
adoremos al supremo Pastor, Cristo el Señor (T. P.
Aleluya).
SALMO 94
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Se repite la antífona.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.
Se repite la antífona.
Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
Se repite la antífona.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras.
Se repite la antífona.
Durante cuarenta años
aquella generación me asqueó, y dije:
“Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso”».
Se repite la antífona.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén
Ant. En la fiesta de San Marcelino, venid adoremos al supremo
Pastor, Cristo el Señor (T. P. Aleluya). |
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Oficio de las lecturas |
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V./ Dios mío ven en mi auxilio. Gloria
al Padre. Como era …(Aleluya)
HIMNO: por
un pastor o cualquier otro himno o cántico adaptado,
que sea aprobado por la autoridad eclesiástica.
SALMODIA
Ant. 1 Quien quiera ser el primero, que
sea el último de todos y el siervo de todos (T. P.
Aleluya).
SALMO 20, 2-8.14
Acción de gracias por el Rey - Mesías
“Vuestra confianza en la bondad del Señor debe
ser grande porque sólo le tenéis a él
como apoyo y sostén” (S. Marcelino Champagnat,
Vida II, c. 3, p. 302).
Señor, el rey se alegra por tu fuerza,
¡y cuánto goza con tu victoria!
Le has concedido el deseo de su corazón,
no le has negado lo que pedían su labios.
Te adelantaste a bendecirlo con el éxito,
y has puesto en su cabeza una corona de oro fino.
Te pidió vida, y se la has concedido,
años que se prolongan sin término.
Tu victoria ha engrandecido su fama,
lo has vestido de honor y majestad.
Le concedes bendiciones incesantes,
lo colmas de gozo en tu presencia;
porque el rey confía en el Señor,
y con la gracia del Altísimo no fracasará.
Levántate, Señor, con tu fuerza,
y al son de instrumentos cantaremos tu poder.
Ant. Quien quiera ser el primero, que sea
el último de todos y el siervo de todos (T. P. Aleluya).
Ant.2 Cuando se manifieste el supremo Pastor,
recibiréis la corona de gloria que no se marchita (T.
P. Aleluya).
SALMO 91, I (1-9)
Alabanza al Señor creador
“En efecto, es para mí una verdadera consolación
saber que formáis un solo corazón y una sola
alma…y que todos buscáis la gloria de Dios y
los intereses de su santa religión” (S. Marcelino
Champagnat, Lettres, Doc. 132, p. 267).
Es bueno dar gracias al Señor
y tocar para tu nombre, oh Altísimo,
proclamar por la mañana tu misericordia
y de noche tu fidelidad,
con arpas de diez cuerdas y laúdes,
sobre arpegios de cítaras.
Tus acciones, Señor, son mi alegría,
y mi júbilo, las obras de tus manos.
¡Qué magníficas son tus obras, Señor,
qué profundos tus designios!
El ignorante no los entiende
ni el necio se da cuenta.
Aunque germinen como hierba los malvados
y florezcan los malhechores,
serán destruidos para siempre.
Tú, en cambio, Señor,
eres excelso por los siglos.
Ant. Cuando se manifieste el supremo Pastor,
recibiréis la corona de gloria que no se marchita (T.
P. Aleluya).
Ant. 3 Siervo bueno y fiel, entra en la
gloria de tu Señor.
SALMO 91, II (10-16)
“Dios dice al impío como a las olas del mar:
Llegaréis hasta aquí y no iréis más
allá” (S. Marcelino Champagnat, Lettres, Doc.
16, p. 56).
Porque tus enemigos, Señor, perecerán,
los malhechores serán dispersados;
pero a mí me das la fuerza de un búfalo
y me unges con aceite nuevo.
Mis ojos despreciarán a mis enemigos,
mis oídos escucharán su derrota.
El justo crecerá como una palmera,
se alzará como un cedro del Líbano:
plantado en la casa del Señor,
crecerá en los atrios de nuestro Dios;
en la vejez seguirá dando fruto
y estará lozano y frondoso,
para proclamar que el Señor es justo,
que en mi Roca no existe la maldad.
Ant. Siervo bueno y fiel, entra en la gloria
de tu Señor.
V./ Escucharás una palabra de mi boca (T. P. Aleluya).
R./ Y les darás la alarma de mi parte ( T. P. Aleluya).
PRIMERA LECTURA
De la carta del apóstol San Pablo a los Colosenses
Col. 3, 1-17
Vuestra vida está con Cristo escondida en Dios.
Hermanos Ya que habéis resucitado
con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde
está Cristo, sentado a la derecha de Dios; aspirad
a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Porque habéis
muerto, y vuestra vida está escondida en Dios. Cuando
aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros
apareceréis, junto con él, en gloria.
En consecuencia dad muerte a todo lo terreno
que hay en vosotros: la fornicación, la impureza, la
pasión, la codicia y la avaricia, que es una idolatría.
Eso es lo que atrae el castigo de Dios sobre los desobedientes.
Entre ellos andabais también vosotros,
cuando vivíais de esa manera; ahora, en cambio deshaceos
de todo eso: ira, coraje, maldad, calumnias y groserías,
¡fuera de vuestra boca! No sigáis engañándoos
unos a otros.
Despojaos del hombre viejo, con sus obras,
y revestíos del nuevo, que se va renovando como imagen
de su Creador, hasta llegar a conocerlo. En este orden nuevo
no hay distinción entre judíos y gentiles, circuncisos
e incircuncisos, bárbaros y escitas, esclavos y libres,
porque Cristo es la síntesis de todo y está
en todos.
Como elegidos de Dios, santos y amados,
vestíos de la misericordia entrañable, bondad,
humildad, dulzura, comprensión. Sobrellevaos mutuamente
y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor
os perdonado: haced vosotros lo mismo.
Y, por encima de esto, el amor, que es el
ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo
actúe de árbitro en vuestro corazón;
a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo. Y
sed agradecidos.
La palabra de Cristo habite en vosotros
en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda
sabiduría; corregíos mutuamente. Cantad a Dios,
dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos
inspirados. Y, todo lo que de palabra o de obra realicéis,
sea todo en nombre del Señor Jesús, ofreciendo
la Acción de gracias a Dios Padre por medio de él.
RESPONSORIO Ga 3, 27-28; Ef
4, 24
R/ Los que os habéis incorporado a Cristo por el bautismo
os habéis revestido de Cristo. Ya no hay distinción
entre judíos ni gentiles; * Porque todos sois uno en
Cristo Jesús.(T.P. Aleluya)
V/ Vestíos de la nueva condición humana, creada
a imagen de Dios: justicia y santidad verdaderas.
R/ * porque todos sois uno en Cristo Jesús. (T.P. Aleluya)
SEGUNDA LECTURA
Del ‘Testamento espiritual’ de S. Marcelino Champagnat
(Constituciones de los Hermanos Maristas, p. 158)
Ojalá se pudiera afirmar de los Hermanitos de María
: «mirad como se aman».
Muero lleno de respeto, gratitud y sumisión
al Superior General de la Sociedad de María y animado
por los sentimientos de la unión más perfecta
con todos los miembros que la componen, especialmente con
los Hermanos que el Señor ha confiado a mis desvelos
y que siempre han sido tan queridos de mi corazón.
Deseo que reine siempre entre los Hermanos
de María una obediencia total y perfecta; que los súbditos,
viendo en los Superiores la persona de Jesucristo, los obedezcan
de corazón y espíritu, y renuncien siempre,
si fuere necesario, a la voluntad y juicio propios. Recuerden
que el religioso obediente cantará victoria y que la
obediencia es, sobre todo, el cimiento y soporte de la comunidad.
Animados de este espíritu, sométanse ciegamente
los Hermanitos de María no sólo a los Superiores
mayores, sino a cuantos estén encargados de dirigirlos
y guiarlos. Penétrense bien de esta verdad de fe: el
Superior representa a Jesucristo, y, cuando manda, debe ser
obedecido como si mandara el mismo Cristo.
Os suplico también, muy queridos
Hermanos, con todo el cariño de mi alma y por el que
vosotros me profesáis, que os comportéis de
tal modo que la caridad reine siempre entre vosotros. Amaos
unos a otros como Cristo os ha amado. No haya entre vosotros
sino un corazón y un mismo espíritu. Ojalá
se pudiera afirmar de los Hermanitos de María lo que
se decía de los primeros Cristianos: “¡Mirad
cómo se aman”!… Es el deseo más
vivo de mi corazón en estos últimos instantes
de mi vida. Sí, carísimos Hermanos míos,
escuchad las últimas palabras de vuestro padre, que
son las de nuestro amadísimo Salvador: “Amaos
unos a otros”.
Deseo, queridísimos Hermanos míos,
que esta caridad, que debe uniros a todos, como miembros de
un mismo cuerpo, alcance a las demás congregaciones.
Os conjuro, por la caridad sin límites de Jesucristo,
que no envidiéis jamás a nadie, y menos aún
a quienes Dios llama al estado religioso para trabajar, como
vosotros, en la educación de la juventud. Sed los primeros
en alegraros de sus éxitos y apenaos por sus fracasos.
Encomendadlos a menudo a Dios y a la divina Madre. Dadles
con gusto la preferencia. Jamás prestéis oídos
a los dichos que pudieran perjudicarlos. Que la gloria de
Dios y el honor de María sean vuestro único
fin y vuestra sola ambición.
Un mismo espíritu y un mismo afecto
os una a los Padres de la Sociedad de María como ramas
de un mismo tronco y como hijos de una misma familia y de
una Buena Madre, María Santísima.
O bien
Cuesta vivir como buen religioso, pero la gracia lo suaviza
todo.
Pido también al Señor y deseo
con toda mi alma, que perseveréis fielmente en el santo
ejercicio de la presencia de Dios, alma de la oración,
de la meditación y de todas las virtudes. Constituyan
siempre la humildad y la sencillez el carácter distintivo
de los Hermanitos de María. Una tierna y filial devoción
a nuestra buena Madre os anime en todo tiempo y circunstancia.
Hacedla amar por doquiera cuanto os sea posible. Es la primera
Superiora de toda la Sociedad. A la devoción a María
juntad la del glorioso San José, su dignísimo
esposo; ya sabéis que es uno de nuestros primeros patronos.
Desempeñáis el oficio de ángeles custodios
de los niños que os están confiados: tributad
también a estos espíritus puros culto particular
de amor, respeto y confianza.
Hermanos míos muy queridos: sed fieles
a vuestra vocación; amadla y perseverad en ella con
entereza. Manteneos en un espíritu recio de pobreza
y desprendimiento. La observancia diaria de vuestras santas
Reglas os libre de faltar jamás al voto sagrado que
os une a la más bella y delicada de las virtudes. Cuesta
vivir como buen religioso, pero la gracia lo suaviza todo.
Jesús y María os ayudarán. Además
esta vida es muy breve y la otra no tendrá fin. ¡qué
consolador resulta, cuando se va a parecer delante de Dios,
recordar que se ha vivido baja el amparo de María y
en su sociedad! Dígnese esta buena Madre conservaros,
multiplicaros y santificaros. Que la gracia de Nuestros Señor
Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu
Santo estén siempre con vosotros.
Os dejo a todos, confiadamente, en los Sagrados
Corazones de Jesús y de María, hasta que tengamos
la dicha de vernos juntos en la eterna bienaventuranza.
Esta es mi última y expresa voluntad
para gloria de Jesús y de María.
RESPONSORIO Flp 3, 17; 4, 9;
1 Co 10
R/ Hermanos, sed imitadores míos y
fijaos en los que viven según el modelo que tenéis
en nosotros. * Todo cuanto habéis aprendido, recibido,
oído y visto en mí ponedlo en obra y el Dios
de la paz estará con vosotros .
V/ Os conjuro, Hermanos, por el nombre de nuestro Señor
Jesucristo, a que tengáis todos un mismo hablar.
V/ Lo que habéis aprendido.
HIMNO: TE DEUM
ORACIÓN
Padre Santo, que por medio de tu Hijo unigénito
has revelado el mandamiento de la nueva ley y nos has dado
a San Marcelino como ejemplo admirable del modo de vivirlo,
concédenos, te rogamos, que también nosotros,
siguiendo sus enseñanzas, amemos a nuestros hermanos
de corazón, y conduzcamos el mundo al conocimiento
de la verdad de Cristo.
Que vive y reina contigo en la unidad del
Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén |
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LAUDES |
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HIMNO:
(Por un pastor)
O cualquier otro himno o cántico adaptado, que sea
aprobado por la autoridad eclesiástica.
SALMODIA
Ant. 1. Vosotros sois la
luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo
alto de un monte. (T. P. Aleluya).
SALMO 62, 2-9
El alma tiene sed del Señor
“Oremos, oremos y en todo deseemos y busquemos la santa
voluntad del Señor” (S. Marcelino Champagnat,
Lettres, Doc. 182, p. 370).
Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.
¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.
Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos.
En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.
Ant. Vosotros sois la luz
del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto
de un monte. (T. P. Aleluya).
Ant. 2 Alumbre así vuestra luz a los hombres, para
que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre.
(T. P. Aleluya).
CÁNTICO Dan. 3,57-88.56
Toda criatura alabe al Señor
“Todo era, para Marcelino, una ocasión para elevar
su alma a Dios y bendecirlo: Su alma prorrumpía en
actos de amor, alabanza y acción de gracias”
(Cf. Vida, 1989, II, c. 5 p. 325).
Criaturas todas del Señor, bendecid
al Señor;
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Ángeles del Señor, bendecid
al Señor;
cielos, bendecid al Señor.
Aguas del espacio, bendecid al Señor
ejércitos del Señor, bendecid al Señor.
Sol y luna, bendecid al Señor;
astros del cielo, bendecid al Señor.
Lluvia y rocío, bendecid al Señor;
vientos todos, bendecid al Señor.
Fuego y calor, bendecid al Señor;
fríos y heladas, bendecid al Señor.
Rocíos y nevadas, bendecid al señor;
témpanos y hielos, bendecid al Señor.
Escarchas y nieves, bendecid al Señor;
noche y día, bendecid al Señor.
Luz y tinieblas, bendecid al Señor;
rayos y nubes, bendecid al Señor.
Bendiga la tierra al Señor,
ensálcelo con himnos por los siglos.
Montes y cumbres, bendecid al Señor;
cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.
Manantiales, bendecid al Señor;
mares y ríos, bendecid al Señor.
Cetáceos y peces, bendecid al Señor;
aves del cielo, bendecid al Señor.
Fieras y ganados, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Hijos de los hombres, bendecid al Señor;
bendiga Israel al Señor.
Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;
siervos del Señor, bendecid al Señor.
Almas y espíritus justos, bendecid al Señor,
Santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.
Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor;
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu
Santo,
ensalcémoslo con himnos por los siglos.
Bendito el Señor en la bóveda
del cielo,
alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.
Ant. Alumbre así
vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras
y den gloria a vuestro Padre. (T. P. Aleluya).
Ant. 3 La palabra de Dios es viva y eficaz,
más tajante que espada de doble filo. (T. P. Aleluya).
Salmo 149
La fiesta de los amigos de Dios
“La devoción del corazón se manifiesta
dando gracias a Dios por sus beneficios y alabando las perfecciones
divinas” ( Sent. C.14, § II, p. 124).
Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey.
Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes.
Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca
y espadas de dos filos en las manos:
para tomar venganza de los pueblos
y aplicar el castigo a las naciones,
sujetando a los reyes con argollas,
a los nobles con esposas de hierro.
Ejecutar la sentencia dictada
es un honor para todos sus fieles.
Ant. La palabra de Dios
es viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo.
(T. P. Aleluya).
LECTURA BREVE
Hb 13, 7-9a
Acordaos de vuestros dirigentes, que os
anunciaron la palabra de Dios; fijaos en el desenlace de su
vida e imitad su fe. Jesucristo es el mismo ayer y hoy y siempre.
No os dejéis arrastrar por doctrinas complicadas y
extrañas.
RESPONSORIO BREVE
R/. Sobre tus murallas Jerusalén,
* He colocado centinelas. Sobre tus murallas (T.P. Aleluya)
V/ Ni de día ni de noche dejarán de anunciar
el nombre del Señor.* He colocado centinelas. (T.P.
Aleluya)
V/ Gloria al Padre. Sobre. (T.P. Aleluya).
BENEDICTUS,
Ant. El que es de Cristo es una criatura nueva; lo
antiguo ha pasado; lo nuevo ha comenzado. Todo esto viene
de Dios (T.P. Aleluya).
BENEDICTUS Lc 1. 68-79
“El Hermano es el colaborador y el
socio de Jesucristo en la obra de la salvación de las
almas” (S: Marcelino Champagnat (Sent. C.1, p. 20).
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por la boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros
enemigos
y de la mano de todos los que no odian:
realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza,
y el juramente que juró a nuestro padre Abrahán.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta
del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de
nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en la sombra de la muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amen
Ant. El que es de Cristo es una criatura
nueva; lo antiguo ha pasado; lo nuevo ha comenzado. Todo esto
viene de Dios (T.P. Aleluya).
PRECES
El Hijo del Dios de la vida a querido nacer
en una familia humana, adorémosle y supliquémosle:
R/ Te adoramos Señor, Dios nuestro.
--Jesús, Hijo del Dios de la vida,
esplendor del Padre, luz eterna.
R/
-- Jesús, Rey de la gloria, sol de justicia, Hijo de
María.
R/
-- Jesús, consejero maravilloso, Dios
fuerte, Dios eterno, Príncipe de la paz.
R/
-- Jesús, hermano de los pobres, buen
pastor, sabiduría eterna, bondad sin medida, nuestro
camino y nuestra vida.
R/
-- Jesús, Maestro infatigable, enséñanos
a ser acogedores para todos los jóvenes y niños
que nos has confiado.
R/
Padre Nuestro
ORACIÓN
Padre Santo, que por medio de tu Hijo unigénito has
revelado el mandamiento de la nueva ley y nos has dado a San
Marcelino como ejemplo admirable del modo de vivirlo, concédenos,
te rogamos, que también nosotros, siguiendo sus enseñanzas,
amemos a nuestros Hermanos de corazón, y conduzcamos
el mundo al conocimiento de la verdad de Cristo.
Que vive y reina contigo en la unidad el
Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
La conclusión de la Hora en el ordinario, p. 854.
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HORA INTERMEDIA: TERCIA, SEXTA, NONA |
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Todo del común de Pastores
V/ Dios mío, ven en mi auxilio.
Gloria al Padre. Como era. (T. P. Aleluya).
HIMNO
Ant. Padre, como tú me enviaste al mundo, así
también los envío yo al mundo (T. P. Aleluya)
(SALMOS DEL DÍA DE LA SEMANA)
LECTURA BREVE I Tm 4, 16
Cúidate tú y cuida las enseñanzas;
sé constante; si lo haces, te salvarás a ti
y a los que te escuchan.
V/ Escogió el Señor a su siervo
(T. P. Aleluya)
R/ Para pastorear a Jacob, su heredad. (T. P. Aleluya)
SEXTA
Ant. El que os recibe a vosotros me recibe
a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado
(T. P. Aleluya).
(SALMOS DEL DÍA DE LA SEMANA)
LECTURA BREVE I Tm. 1, 12
Doy gracias a Cristo Jesús, nuestro
Señor, que me hizo capaz, se fió de mí
y me confió este ministerio.
V/ No me avergüenzo del Evangelio. (T.
P. Aleluya).
R/ Que es una fuerza de Dios para la salvación. (T.
P. Aleluya).
NONA
Ant. Nosotros somos colaboradores de Dios,
y vosotros, campo de Dios, edificio de Dios (T. P. Aleluya).
(SALMOS DEL DÍA DE LA SEMANA)
LECTURA BREVE
1 tm 3, 13
Los que se hayan distinguido en el servicio
progresarán y tendrán libertad para exponer
la fe en Cristo Jesús. (T. P. Aleluya).
V/ Si el Señor no construye la casa.
(T. P. Aleluya).
R/ En vano se cansan los albañiles. (T. P. Aleluya).
ORACIÓN
Padre Santo, que por medio de tu Hijo unigénito
has revelado el mandamiento de la nueva ley y nos has dado
a San Marcelino como ejemplo admirable del modo de vivirlo,
concédenos, te rogamos, que también nosotros,
siguiendo sus enseñanzas, amemos a los Hermanos hasta
el final, y conduzcamos el mundo al conocimiento de la verdad
de Cristo.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu
Hijo, que es Dios y vive y reina contigo en la unidad del
Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén. |
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II VÍSPERAS |
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HIMNO
Por un pastor U otro cántico o himno adaptado y
aprobado por la autoridad eclesiástica.
SALMODIA
1ª Ant. Dios me ha hecho ministro
del Evangelio por la gracia que me ha dado. (T. P. Aleluya).
SALMO 14
¿Quién es digno de estar delante del Señor?
“No hay ningún bien verdadero que no les desee
y que no esté dispuesto a hacerlo y emprenderlo todo
para procurárselo” (S. Marcelino Champagnat,
Lettres, Doc. 168, p. 332)..
Señor, ¿quién puede hospedarse en tu
tienda
y habitar en tu monte santo?
El que procede honradamente
y practica la justicia,
el que tiene intenciones leales
y no calumnia con su lengua,
el que no hace mal a su prójimo
ni difama al vecino ,
el que considera despreciable al impío
y honra a los que temen al Señor,
el que no retracta lo que juró
aun en daño propio,
el que no presta dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.
El que así obra, nunca fallará.
Ant. Dios me ha hecho ministro del Evangelio
por la gracia que me ha dado. (T. P. Aleluya).
2ª Ant. Construye, Oh Dios, nuestra
casa, construye nuestra ciudad. T.P. Aleluya)
SALMO 126
El esfuerzo humano es inútil ante Dios
«Cuando todo parece ir bien, reconozco más
la verdad de lo que dice el Rey profeta: ‘Si Dios
no construye la casa….’» (S. Marcelino
Champagnat, Lettres, Doc. 169, p. 334).
Si el Señor no construye la casa ,
en vano se cansan los albañiles;
si el Señor no guarda la ciudad,
en vano vigilan los centinelas.
Es inútil que madruguéis,
que veléis hasta muy tarde,
que comáis el pan de vuestros sudores:
¡Dios lo da a sus amigos mientras duermen!
La herencia que da el Señor son los hijos;
su salario, el fruto del vientre:
son saetas en mano de un guerrero,
los hijos de la juventud.
Dichoso el hombre que llena
con ellas su aljaba:
no quedará derrotado cuando litigue
con sus adversarios en la plaza.
Ant. Construye, Oh Dios, nuestra casa,
construye nuestra ciudad. T.P. Aleluya)
3ª Ant. Cristo se despojó
de sí mismo asumiendo la condición de siervo
(T.P. Aleluya)
CÁNTICO cf. Ap 15, 3-4
Himno de adoración y de alabanza
“Todos los días cuando subo al altar, ruego
al divino Maestro que os colme de la abundancia de sus bendiciones”
(S. Marcelino Chaqmpagnat, Lettres, Doc. 79, p. 191).
Grandes y maravillosas son tus obras,
Señor, Dios omnipotente,
justos y verdaderos tus caminos,
¡oh Rey de los siglos!
¿Quién no temerá, Señor,
y glorificará tu nombre?
Porque tú solo eres santo,
porque vendrán todas las naciones
y se postrarán en tu acatamiento,
porque tus juicios se hicieron manifiestos.
Ant. Cristo se despojó de sí
mismo asumiendo la condición de siervo (T.P. Aleluya)
LECTURA BREVE 1 P 5, 1-4
A los ancianos que están entre vosotros los exhorto
yo, anciano como ellos, testigo de los sufrimientos de Cristo
y partícipe de la gloria que está por manifestarse.
Apacentad la grey de Dios que os está encomendada,
vigilando, no forzando, sino voluntariamente, según
Dios, no por mezquino afán de ganancia, sino de corazón;
no tiranizando a los que os ha tocado cuidar, sino siendo
modelos de la grey. Cuando aparezca el Pastor ,recibiréis
la corona de gloria que no se marchita.
RESPONSORIO BREVE
R/ Verdadero amigo de tus hermanos, * ruega por tu pueblo.
(T.P. Aleluya)
Verdadero amigo de tus hermanos, ruega por tu pueblo.
V/ Has dado la vida por los hermanos. (T.P. Aleluya)
* Ruega por tu pueblo.
V/ Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
(T.P. Aleluya)
R/ Verdadero amigo de tus hermanos, ruega por tu pueblo.
Ant. del Magnificat: Te doy gracias, Cristo buen Pastor,
que me has guiado a la gloria: que el rebaño que
me has dado esté conmigo en tu reino. (T. P. Aleluya).
CANTICO DEL MAGNÍFICAT
Alegría del alma en el Señor
“Los hijos de María tendrán el máximo
empeño y aplicación para trazar en ellos mismos
una perfecta imagen de su Madre “ (S. Marcelino Champagnat,
Règle, ms. 132/6, p. 30).
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y ensalza a los humildes,
a los hambrientos los colma de vienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
--como la había prometido a nuestros padres—
a favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
Gloria….
Ant. Te doy gracias, Cristo buen Pastor, que me has guiado
a la gloria: que el rebaño que me has dado esté
conmigo en tu reino. (T. P. Aleluya).
PRECES
Confiando en tu amor y sumisos a tu voluntad, Señor
te rogamos:
R/ Te rogamos, Señor.
Por nuestro Instituto para que sea siempre un instrumento
eficaz en la construcción del reino de Dios.
R/ Te rogamos, Señor.
Ilumina a los que nos dirigen para que después de
haber discernido tu voluntad nos la transmitan sin ningún
compromiso.
R/ Te rogamos, Señor.
Por todos los Hermanos que derrochan esfuerzos en llevar
a los jóvenes y a los niños al conocimiento
de la verdad de Evangelio.-
R/ Te rogamos, Señor.
Por nuestros Hermanos que sufren enfermedades, para que
acepten ser dependientes de otros y acepten humildemente
tu voluntad sobre ellos.
R/ Te rogamos, Señor.
Recibe Señor a nuestros difuntos para que, con María,
nuestra Buena Madre y con San Marcelino, nuestro padre,
gocen de tu presencia por toda la eternidad.
R/ Te rogamos, Señor.
PADRE NUESTRO
ORACIÓN
Padre Santo, que por medio de tu Hijo unigénito
has revelado el mandamiento de la nueva ley y nos has dado
a San Marcelino como ejemplo admirable del modo de vivirlo,
concédenos, te rogamos, que también nosotros,
siguiendo sus enseñanzas, amemos a los Hermanos de
corazón, y conduzcamos el mundo al conocimiento de
la verdad de Cristo .
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que es Dios
y vive y reina contigo en la unidad del Espíritu
Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
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COMPLETAS |
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V/ Dios mío, ven en mi auxilio.
R/ Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre…..
Hermanos: Llegados al final de esta jornada que Dios nos ha
concedido, reconozcamos humildemente nuestros pecados.
Yo confieso ante Dios todopoderoso
y ante vosotros, hermanos,
que he pecado mucho
de pensamiento, palabra, obra y omisión,
por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a santa María, siempre
Virgen,
a los ángeles, a los santos
que intercedáis por mí ante Dios, nuestro Señor.
Se puede usar cualquiera otra fórmula
reconocida.
HIMNO
Ant. Durante la noche bendecid
al Señor (T. P. Aleluya).
SALMO 90
A la sombra del Omnipotente
Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor, “refugio mío, alcázar
mío,
Dios mío, confío en ti”.
Él te librará de la red del
cazador,
de la peste funesta.
Te cubrirá con sus plumas,
bajo sus alas te refugiarás:
su brazo es escudo y armadura.
No temerás el espanto nocturno,
ni la flecha que vuela de día,
ni la peste que se desliza por las tinieblas,
ni la epidemia que devasta a mediodía.
Caerán a tu izquierda mil,
diez mil a tu derecha;
a ti no te alcanzará.
Nada más mirar con tus ojos,
verás la paga de los malvados,
porque hiciste del Señor tu refugio,
tomaste al Altísimo por defensa.
No te cercará la desgracia,
ni la plaga llegará hasta tu tienda,
porque a sus ángeles ha dado órdenes
para que te guarden en tus caminos;
te llevarán en sus palmas,
para que tu pie no tropiece en la piedra;
caminarás sobre áspides y víboras,
pisotearás leones y dragones.
“Se puso ante mí: lo libraré;
lo protegeré porque conoce mi nombre,
me invocará y lo escucharé.
Con él estaré en la tribulación,
lo defenderá, la glorificaré
lo saciaré de largos días
y le haré ver mi salvación.”
LECTURA BREVE
Verán al Señor de cara a cara
y llevarán su nombre en la frente. Ya no habrá
más noche, ni necesitarán luz de lámpara
o de sol, porque el Señor Dios irradiará luz
sobre ellos, y reinarán por los siglos de los siglos.
RESPONSORIO
BREVE
R/ A tus manos, Señor, * En comiendo
mi espíritu. (T.P. Aleluya)
A tus manos , Señor, encomiendo mi espíritu.
V/ Tú, el Dios leal, nos librarás. (T.P. Aleluya)
* Encomiendo mi espíritu.
V/ Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. (T.P.
Aleluya)
R/ A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
CANTO EVANGÉLICO
Ant. Sálvanos, Señor, despiertos,
protégenos mientras dormimos, para que velemos con
Cristo y descansemos en paz (T.P. Aleluya).
NUNC DIMITIS
Cristo, luz de las naciones
Ahora, señor, según tu promesa,
puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador,
a quien has presentado ante todas los pueblos:
luz para alumbrar a las naciones
y gloria de tu pueblo Israel.
Gloria al Padre ….
ORACIÓN
Humildemente te pedimos, Señor, que
después de haber celebrado este día los misterios
de la resurrección de tu Hijo, sin temor alguno, descansemos
en tu paz y mañana nos levantemos alegres para cantar
nuevamente tus alabanzas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
CONCLUSIÓN
El Señor todopoderoso nos conceda
una noche tranquila y una muerte santa. Amén
CANTO DE UNA
ANTÍFONA DE LA VIRGEN |
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