Introducción
Nuestra oración debe comenzar por una acción
de gracias a Dios. El hermano Francisco es un don de Dios,
afinado por su Espíritu, fortalecido en la fe y
que nos lo propone como modelo. Acción de gracias
también a la Virgen María, siempre presente
en su vida. Será éste un tiempo de acompañamiento
al hermano Francisco: somos sus hermanos y nos conviene
mirarnos en él.
(Momento para un canto de acción
de gracias)
¿Quién es el hermano Francisco?
1- Francisco tuvo la suerte de tener una madre verdaderamente
cristiana, que lo consagró a la Santísima
Virgen cuando tenía cinco años. A los diez
lo llevó a La Valla y dijo a Marcelino: “Reciba
este niño y haga de él lo que le parezca.
Pertenece a la Santísima Virgen a quien lo consagré
muchas veces”.
(Silencio … Oración por las
madres …
Canto : « Cuántas veces siendo
niño te recé »
2- El discípulo de Marcelino
Francisco está en nuestro recuerdo como aquél
que reemplazó a Marcelino en 1839 como Superior
general. Olvidamos que antes fue su discípulo,
durante veinte años, cercano al Fundador como secretario
suyo, después como su brazo derecho. Habiendo entrado
en la intimidad de Marcelino y heredado su misión
y su carisma, decide ser « la imagen viva de Marcelino
». Esta mirada sobre Marcelino calienta su temperamento,
tímido y frío por naturaleza, y adquiere
mucha capacidad de comprensión, paciencia y ternura.
Es el caso de decir que los santos engendran santos
Silencio. Oración a nuestro Fundador
en favor de la Congregación … (formular la
petición) … y estribillo de la canción
anterior.
El superior
Francisco va a ser superior de nuestra
familia durante 20 años. Bajo su dirección
se escriben las reglas, la vida de Marcelino. La Congregación
obtiene el reconocimiento legal y se comienza el proceso
para la aprobación pontificia del Instituto. Francisco
había heredado de Marcelino una familia religiosa
en sus comienzos, con 280 miembros y 48 escuelas. Deja
al hermano Luis María, en 1860, 2086 hermanos y
379 casas. Francisco gobernó el Instituto en plena
expansión con una salud a menudo precaria y con
un trabajo siempre creciente.
Silencio. Oración por el H. Sean,
por su consejo y por todos los que entre nosotros y en
la Iglesia han sido llamados a asumir responsabilidades
de superiores (formular la petición) … y
estribillo del canto anterior. Roguemos también
por las vocaciones de hermanos.
4- Enfermero en el Hermitage.
El regreso del H. Francisco al Hermitage va a dar a esta
casa una nueva vida. Se convierte en el cofre de santidad
marista que sigue siendo hoy día.
Escribe en 1862 : « Hay aquí más
de 80 hermanos a quienes tengo que dirigir y formar, y
una casa grande que conservar como precioso relicario
del padre Champagnat, en la que cada piedra recuerda,
por así decir, el religioso recuerdo »
Pero en el Hermitage, el hermano Francisco será
también enfermero con dotes especiales de curación.
« El padre Champagnat le había hecho seguir
algunos cursos de medicina y le había nombrado
enfermero de los hermanos. Hacía las curas con
mucha habilidad ; los enfermos le preferían a cualquier
otro ». Impregnaba con oraciones los cuidados y
visitas a los enfermos. « Era una dicha para los
enfermos verlo junto a sus lechos. Les hablaba del santo
del día, de sus sufrimientos. Otras veces comenzaba
con ellos una novena al venerado padre Champagnat. Si,
terminada la novena, la evolución de la enfermedad
no iba a mejor, decía : « Dios tiene sus
designios y no quiere más que nuestro bien. Vamos
a comenzar una segunda novena para pedirle el cumplimiento
de su santa voluntad ». Solía decir : «
Quien visita a los enfermos debe tener el corazón
de una madre y la sangre fría de un médico
».
Silencio. Oración por los enfermos
y por aquellos que trabajan en el mundo de la sanidad
(formular la petición). Canto de la familia marista
: « Amaos como yo os he amado ».
5. Escuchemos algunas palabras del H. Francisco.
1- Escribe a un director de escuela : « La enfermedad
del hermano Acario me lleva a recomendaros cada vez más
que proporcionéis a vuestros colaboradores lo que
sea necesario para sobrellevar la « fatiga de la
enseñanza. La conservación de la salud es
la mayor economía que podéis hacer »
Para proteger la vocación de un hermano escribe
aun superior : « Para perder a alguien no hay más
que ponerlo a la puerta y deshacerse de él ; pero
en ello no hay ni paciencia, ni valentía, ni celo,
ni verdadera caridad. La valentía está en
no desesperar de nada cuando se trata de formar a un hermano
… La caridad consiste en amarlo a pesar de sus defectos,
en rezar por él, dirigirlo, animarlo y hacer todo
lo posible para que permanezca en su vocación ».
Silencio y estribillo como « Dios
es amor, justicia y paz, mi fuerza y esperanza ».
2- En uno de sus cuadernos anota : « Uno de los
más grandes defectos en los que puede caer el superior
de una comunidad grande es el de fijarse demasiado en
los detalles. Un superior debe gobernar haciendo elección,
formando y dirigiendo a los que trabajan con él.
Gobernar admirablemente es elegir y emplear de acuerdo
con sus talentos a los hombres que se tiene. Querer examinar
todo por sí mismo es prueba de desconfianza, de
pequeñez de miras. Los que gobiernan apoyándose
en los detalles están siempre determinados por
el presente, sin extender su mirada hacia un futuro lejano.
Los superiores que trabajan, que son expeditos, que realizan
más tarea, son los que menos gobiernan. El verdadero
superior es el que pareciendo que no hace nada lo hace
todo, que piensa, inventa, penetra en el futuro, vuelve
al pasado, que compara, que resuelve, que decide …
En una palabra, un verdadero superior no debe hacer más
que las cosas que ningún otro podría hacer
sin él ».
Silencio y estribillo de la canción.
3- ¿Hay que hacer una reprensión o dar
un consejo ? El H. Francisco invita a que antes el superior
se diga a sí mismo : « Dios mío, amo
a este hermano (o a este niño). Que todo se cueza
en el fuego de la caridad y se sazone con el azúcar
de la dulzura para quitar la crudeza de la amargura…
». Profundiza el pensamiento clave del Fundador
: « Para bien educar hay que amar ». Y sugiere
: »Para triunfar con los niños hay que hacerse
amar y respetar. Hay que estar en medio de los alumnos
como un padre con sus hijos. Tienen que darse cuenta de
que se les ama, que nos interesamos por todo lo que les
concierne, su salud, sus pensas, sus alegrías …
».
Da este consejo a los superiores : « Cuando tenga
que hacer una fuerte reprimenda a alguno de sus hermanos,
si se siente algo irritado, en vez de decir o hacer lo
primero que se le ocurra, recójase interiormente
un poco y diga : “Dios mío, amo a este hermano”;
después piense en alguna de sus cualidades ; después
dígale y haga lo que la prudencia, la caridad y
el celo le inspire, pero termine siempre con algún
testimonio de afecto, de estima y de confianza ».
Silencio y estribillo de la canción.
3- « Vayamos a María con toda confianza,
pues no hay nada que ella no pueda sobre el ánimo
de su divino Hijo, que le pertenece hasta tal punto que
dispone de él, puede todo sobre él, y usa
de su poder como de algo que le pertenece y utiliza como
quiere ; pues Jesús ama a María con un amor
que es el principio de este gran poder ».
Conclusión
Buscad una parte del Prefacio que exprese de forma apropiada
nuestra alegría y nuestra gratitud. Canto final
: un canto marista como « Confiad, recurrid …
»