Introducción
Juan Pablo II dejará ciertamente sus huellas a
causa de la « multiforme riqueza de su servicio
eclesial » En particular por la gran cantidad de
santos y de beatos que ha declarado. « Los santos
son un don que acompañará siempre la vida
de la Iglesia. De hecho, hasta el día final hablarán,
al pueblo de Dios, « la medida de la vida cristiana
ordinaria ». (Juan Pablo II)
1.Sencillez de vida.
Estas son las primeras líneas del libro “Pane
di Casa Nostra”, breve biografía del hermano
Alfano: “José Carlos Vaser, hermano Alfano
(1873-1943), es un hermano marista italiano;
más
aún, es el primer hermano marista italiano.
Primero en el sentido cronológico del término;
primero, sobre todo, en el sentido espiritual: escaló
con brío las cimas de la santidad, con arrojo y
determinación no inferiores a aquellos que lo vieron
trepar, siendo niño, por los montes de su bella
y bravía tierra natal, el Valle de Aosta.
Su vida, carente de acontecimientos llamativos, tiene
el aspecto de una aventura totalmente interior. Es como
una cadena de montes que sólo revela el seguirse
de sus cimas y las bellezas ocultas de sus paisajes a
quienes saben soportar la fatiga que supone subir a las
alturas.
Estas son las etapas esenciales de su vida religiosa:
Cantamos nuestra gratitud al Señor… Canto:
….
MIRANDO A LOS AMIGOS
Os estoy mirando,
amigos de Dios,
amigos de los hombres,
amigos de la belleza del mundo,
amigos míos, santos.
Vosotros no sois un discurso acerca de Dios
sino una experiencia de Dios.
No sois una teoría de amor,
sino amor cotidiano hacia todos los cercanos.
No sois una doctrina sobre la Iglesia y el mundo,
sino pasión comprometida.
No sois exégesis de las Escrituras,
sino Palabra vivida, encarnada, practicada.
Testigos de un Dios pasión
senderos hacia el Manantial de la Vida
hermanos en el cansancio de vivir, de amar, de buscar,
conducidos por ese Dios que jamás se cansa del
hombre.
sois vosotros, ... y podría ser yo.
¿Éxtasis, visiones, milagros?
Dios, ¡Qué libre eres!
Pero lo cotidiano es amor:
amor humilde, obstinado, tenaz
búsqueda y caídas, luz y noche,
un paso tras otro en la fidelidad.
Dios y el hombre, primeros,
mucho antes que el yo,
un yo disponible
para Dios en los hombres,
para el hermano en el hermano.
Deslumbrado por la belleza del mundo.
acogiendo los ecos de todos los dolores.
Amigos míos, santos,
¿sois vosotros una “devoncioncilla”?
¿un adorno secundario?
¿una tentación centrífuga?
O luz de Cristo,
que en vosotros revela el esplendor de Dios
y se hace hermano del hombre de hoy?
Humanidad humanizada,
camináis por las avenidas de las Bienaventuranzas:
pobres, afligidos, mansos, misericordiosos, artífices
de paz,
sedientos de justicia, sembradores de vida y de alegría.
¡Ojalá podamos encontraros
en el camino de la vida y
celebrar con vosotros al Señor del Amor
en la gran familia de los hombres!.
1- Testimonios a favor del H. Alfano (tomados
de la Positio)
1-Monseñor Emilio Biancheri, obispo de de Rimini,
( Nació en Ventimiglia y conoce muy bien al H.
Alfano), en la carta que escribió al Santo Padre,
se expresa de esta manera:
« … Puedo asegurar que entre el cero y los
seglares, los que tenían la oportunidad de acercarse
a él, tenían la impresión muy clara
de encontrar delante de ellos una auténtica santidad
de vida. Era un religioso con el espíritu y la
mirada fijada en Dios. Tenía unas facciones al
mismo tiempo austero y amistoso. Se encontraba en él
una fuerza de alma que nos recordaba a san Pablo: «
Cuando soy débil, es entonces que soy fuerte ».
Era de un temple fuerte que sobrepasaba victoriosamente
los límites de un físico delicado del que
conseguía rendimientos sorprendentes que dejaba
a la gente admirada y llena de reflexión
En su obra de maestro del espíritu, de educador
y de profesor, mostraba un equilibrio sereno y sorprendente
con un sentido profundo, dulce y sobrenatural., como si
fueran cosas que veía, sentía y que tocaba
con la mano. Los habitantes de Ventimiglia que le conocían,
tenían la impresión que un santo pasaba
a su lado, una flor que de gracia y de bondad sobre la
tierra de las Flores ».
Silencio, después el estribillo de Taizé
: Magnificat, magnificat, magnificat anima mea Diminuí...
2-Monsñor Giuseppe Della Volta, testigo del tribunal
ordinario, traza en pocas palabras el retrato físico-espiritual
del Siervo de Dios : Era un religioso leal, extraño
a todo artificio y al doble juego, era siempre coherente
en lo que decía y hacía, era de una rectitud
sin fallo.
Silencio, después el estribillo de Taizé:
Magnificat anima mea…
3-El Doctor Mario Colombino escribió al Hr. Umberto,
Provincial : « El H. Alfano era para nosotros una
fuerza magnética que nos atraía. Las líneas
de fuerza que radiaban de su personalidad poderosa nos
transformaban y nos llevaban a imitarle y a seguirle sobre
el camino arduo de la perfección. Si queremos ser
honestos con nosotros mismos debemos admitir que nuestra
vida espiritual estaba en función de la vida espiritual
del H. Alfano. Era él el que nos hacía gustar
la belleza de una vida entregada al Señor. La fascinación
que ejercía el H. Alfano era tal, que yo estaba
atraído por su personalidad imponente que cuando
ilustraba o comentaba la vida de los Santos, el Evangelio
o la Imitación de Cristo, yo tenía la impresión
que hablaba de un mundo que le era particularmente familiar,
que le era congénito, en otras palabras, un mundo
del que nunca se había separado y del que vivía
diariamente ».
Silencio, después estribillo de Taizé :
Magnificat anima mea….
2-Algunos pensamientos del H. Alfano
1-La renovación de la vida religiosa lleva consigo
el regreso continuo al espíritu de los orígenes
del Instituto.
2-¿Por qué tanto temor en mí ? ¿Puedo
dudar de la bondad de Jesús o de la Santísima
Virgen ? ¿Por qué no dejaría de ensanchar
mi corazón en al alegría y la gratitud ?
Quiero abandonarme en los brazos de Jesús con fe
y confianza.
3-El Evangelio es el libro por excelencia que expansiona
el corazón de los cristianos. Dios es el maestro
de los hombres y de los acontecimientos. La experiencia
personal nos enseña que sobre los 1000 peligros
que son posibles según nuestra imaginación,
Dios nos ahorra 999 y el milésimo es más
ligero de lo que nosotros pensamos. Un optimismo sano
está conforme con la fe y el sentido común.
4-La caridad fraterna es la alegría y la felicidad
de las casas religiosas. Es una participación del
amor que Dios tiene consigo mismo y con nosotros. Nosotros,
los Maristas, debemos estar animados por el espíritu
de esta virtud, de una manera continua y práctica,
estimando sinceramente a nuestros hermanos, respetándoles,
soportándoles con una veneración religiosa
y mirándoles con los ojos de la fe.
Intenciones inspiradas sea por los testimonios sea por
los pensamientos del H. Alfano, alternando (por ejemplo)
con el estribillo : « Dios ha escogidos lo que hay
de débil”.
(Insérer image de la Bonne Mère)
3-El H. Alfano y la Virgen María
1-Consideraba ala Virgen María como su verdadera
madre y decía que loa Hermanitos de María
eran los benjamines de la Virgen, por eso de ser pequeños.
2-La devoción a la Virgen María ha sido
una de sus características. La invocaba sobre todo
bajo el título de la Inmaculada, muchas veces empleaba
también la expresión del Fundador : Recurso
Ordinario .
3-Como hermano marista era muy devoto a la Virgen María
y decía que tendríamos que aferrarnos a
ella cada día.
Unidos al H. Alfano y a todos los hermanos que nos han
precedido en el camino del amor, del trabajo y del testimonio,
saludamos a la Virgen María con el canto de nuestra
familia : el Salve Regina y la invitamos a que se quede
con nosotros como la Buena Madre, el Recurso Ordinario…
a la que ha hecho todo entre nosotros.