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Jesús en la vida de nuestros modelos maristas
 
Marcelino
Francisco
Alfano
Basílio
Henri

1-“Dar a cono-cer a Jesucristo, hacer amar a Jesucristo es el fin de vuestra vocación, el fin del Instituto... La ciencia de la religión consi-ste únicamente en conocer a Jesucristo”. (Vida, p. 341 )

2-“Era admirable su piedad en la celebración de la santa misa; su actitud modesta, su aspecto convencido, la gravedad de sus movi-mientos, el tono de voz piadoso y animado, todo revelaba los sentimientos que embar-gaban su corazón y la impresión profunda que le infundía el augusto sacrificio que ofrecía a Dios”.
( id. p.338 )

3-“Si comprendierais el bien inmenso que encierra la Eucaristía…” (id. p.339) Si supiéramos lo provechosas que son las visitas al Santísimo, estaríamos postrados continuamente ante el altar”. (pp. 333-334 )

4-Jesús sacramentado era su refugio. A sus pies examinaba lo que tenía que hacer, y jamás tomaba decisión alguna, por muy insignificante que fuera, sin habérsela encomendado. ( id. p. 335

5-Cuando distribuía la comunión, pronunciaba las palabras Ecce Agnus Dei tan convencido y con tal devoción que parecía estar viendo a Nuestro Señor. ( id. p. 289 )

1-El que ha conocido a Jesucristo… no puede prestar atención a lo que le vuelve cómodo en el servicio del Señor: no puede pensar en otra cosa, sino en despreciarse a sí mismo y a todo lo demás, para unirse a Jesucristo. ( p. 134 )

2-Es en la Comunión, sobre todo, que uniéndonos a Jesús, nos convertimos en un mismo cuerpo y un mismo espíritu con él, que vivimos de su vida, que nos comunica su pureza, su humildad, su santidad, todas sus virtudes. (“La alegría de ser Hermano“, pp. 122-123. Las demás citas serán de este mismo libro.)

3-Buscaba cerca del Santísimo Sacramento la solución a sus dificultades. ( p. 89)

4-Acerquémonos a Jesucristo por el conocimiento y el amor, pero sobre todo por la imitación. ( p. 134)

5-Cuando Francisco regresaba de comulgar, mostraba una extraordinaria sonrisa. “Era algo que parecía aproximarse a lo sobrenatural y, sin embargo, parecía producirse de una manera muy natural”. (p. 62 )

6-Me sería insoportable la vida si no tuviese nada que sufrir por el nombre de Jesucristo. (p. 129)

1-Con Jesús, siempre y en dondequiera, es el paraíso. Sin Jesús, el infierno... Con Él todo es fácil. Por eso, quiero abandonarme en sus brazos, con alegría y confianza... En las dificultades y las cruces, voy a recurrir al Corazón eucarístico de Jesús y al Corazón de María. Jesús es mi fuerza, mi defensa, mi riqueza, mi tesoro, mi todo. Jesús es mi amigo fiel, constante. ( Positio p. 120. Las citas que siguen están tomadas de la Positio. )

2-Tenía una tierna devoción al Sagrado Corazón de Jesús en el Santísimo Sacramento del altar, que recibía todos los días y lo visitaba seguido y con devoción. ( p. 108)

3-Llamaba a la Misa el sol de nuestros ejercicios de piedad. (p. 107)

4-Nunca tendremos suficiente confianza en el Corazón de Jesús. (p. 121)

5-El Evangelio es el libro por excelencia que dilata los corazones de los verdaderos creyentes. (p. 122)

6-El Niño Jesús me enseña de manera muy eficaz y elocuente todas las virtudes, particularmente la humildad, la obediencia, la castidad, una fe filial... Querido Niño, eres mi alegría, mi reposo, mi paz, yo también te amo supremo bien. Enciende en mí, Señor, tu ardiente fuego. Dame lo que tú quieras y haz lo que quieras. ( p. 129)

7-Jesús, luz verdadera que ilumina, fuego que inflama, alegría y paz. ( p. 129)

8-Me esfuerzo por permanecer lo más que puedo al pie del sagrario, con sentimientos de adoración, de gratitud, de súplica al Corazón eucarístico de Jesús. ( p. 13 )

9-Señor, voluntariamente quiero sufrir lo que quieras... Pero concédeme amarte intensamente, hacerte conocer y amar, ganar para ti muchos corazones. (p. 133)

10-Jesús es para mí, Compañero, Consuelo, Amigo, Padre, Tesoro y Alegría. ( p. 133 )

Quemar mi vida por Cristo. Este ha sido siempre mi ideal.

1-“Gradualmente, Cristo, el buen Jesús ha pasado a segundo plano y, en algunas ocasiones, ha desaparecido, cuando en realidad, Él es la principal razón por la que vivimos y morimos. Es Él quien está al origen de nuestra llamada, de nuestra fraternidad y de nuestra amistad. Él es nuestra salvación... Es evidente que es el momento de hacer nuestros mejores esfuerzos por volver a hacer de Jesús el centro de nuestra vida”.
Carta a los amigos, 1 de noviembre de 1978.

2- Si nos preguntamos cuál es el centro, la quinta esencia, el corazón y el núcleo central de la vocación, nos debemos responder que es Jesús; la vocación es Jesús.
Conferencia pronunciada en Arévalo, Espana, durante el retiro de 1980.

3-A sus hermanos mexicanos en Corea del Sur, él escribió: “Que su celo misionero, su trabajo, sus preocupaciones, etc. ... no los hagan jamás olvidar que los medios humanos en las obras de Dios sólo sirven cuando las personas están llenas de Cristo. Todo viene de Él, y sin Él, nada. Que Cristo sea siempre el centro de su vida”.
Carta del 4 de junio de 1972. AFM 51.09-B1-México Central.

4- “Sí, Jesús, quiero, deseo amarte más y más. Quiero amarte sin medida, con todas mis fuerzas, con un amor intenso, generoso, verdadero, con una amor apasionado. Quiero que mi vida sea un grito de amor hacia ti, que eres mi todo... Quiero amarte como gratitud al amor que Tú has tenido por mí... Bueno, quiero amarte, Jesús, para complacerte, pero también para satisfacer una necesidad imperiosa de mi pobre corazón”.
De su Diario Espiritual

1-Hacer de Jesús mi amigo, mi Hermano, mi Santidad, el Todo de mi vida. Que Él sea mi vida, mi Respiración, mi Fuerza: que las almas que me han encomendado le encuentren a Él.

2-Señor Jesús, me entrego a Ti para que me entregues en Ti y Contigo, todo entero, al Padre, en el Amor del Espíritu Santo. Que mi voluntad sea la que el Padre quiera para mí y que la pueda cumplir, día tras día hasta el fin.

3-La llama de su fe en Jesucristo ardía en su corazón e irradiaba a través de todo su ser. Su rostro mostraba la bondad y la acogida. En él, todo tomaba su fuerza de un hambre eucarística. (Esta cita y las que siguen son del capitulo XXIV del libro “Un Chrétien dans la maison de l’Islam”, pp. 145-154.)

4-Que Cristo resucitado pueda irradiar a través de nuestras vidas, en las que la cruz continúa apareciendo en nuestros caminos como una baliza.

5-La medida de nuestro sufrimiento es la medida de nuestra acción en las almas. A sus amigos, Jesús les ofrece su Cruz. La Cruz se identifica con Cristo. Ser plenamente de Cristo. Vivir tan de Él y en Él de modo que las almas que entren en contacto con nosotros entren, a su vez, en contacto con Cristo.

6-Jesús-Hostia, centro de mi vida: prolongar mi acción de gracias toda la mañana y, por la tarde, preparar mi comunión del día siguiente.

7-Ser transparente al Evangelio, ser transparencia del Evangelio. Dejarme transformar cada día un poco más por la Palabra viva del Evangelio: no permitir que la espada de dos filos quede desafilada con la rutina, la distracción, la instalación en el confort. Que pueda hacer surgir en mí, sin cesar, al hombre nuevo. Ser siempre más una palabra de Evangelio. Permanecer despierto.

 
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