| 1-“Dar a cono-cer a Jesucristo,
hacer amar a Jesucristo es el fin de vuestra vocación,
el fin del Instituto... La ciencia de la religión
consi-ste únicamente en conocer a Jesucristo”.
(Vida, p. 341 )
2-“Era admirable su piedad en la celebración
de la santa misa; su actitud modesta, su aspecto convencido,
la gravedad de sus movi-mientos, el tono de voz piadoso
y animado, todo revelaba los sentimientos que embar-gaban
su corazón y la impresión profunda que
le infundía el augusto sacrificio que ofrecía
a Dios”.
( id. p.338 )
3-“Si comprendierais el bien inmenso que encierra
la Eucaristía…” (id. p.339) Si
supiéramos lo provechosas que son las visitas
al Santísimo, estaríamos postrados continuamente
ante el altar”. (pp. 333-334 )
4-Jesús sacramentado era su refugio. A sus
pies examinaba lo que tenía que hacer, y jamás
tomaba decisión alguna, por muy insignificante
que fuera, sin habérsela encomendado. ( id.
p. 335
5-Cuando distribuía la comunión, pronunciaba
las palabras Ecce Agnus Dei tan convencido y con tal
devoción que parecía estar viendo a
Nuestro Señor. ( id. p. 289 ) |
1-El que ha conocido a Jesucristo…
no puede prestar atención a lo que le vuelve
cómodo en el servicio del Señor: no
puede pensar en otra cosa, sino en despreciarse a
sí mismo y a todo lo demás, para unirse
a Jesucristo. ( p. 134 )
2-Es en la Comunión, sobre todo, que uniéndonos
a Jesús, nos convertimos en un mismo cuerpo
y un mismo espíritu con él, que vivimos
de su vida, que nos comunica su pureza, su humildad,
su santidad, todas sus virtudes. (“La alegría
de ser Hermano“, pp. 122-123. Las demás
citas serán de este mismo libro.)
3-Buscaba cerca del Santísimo Sacramento la
solución a sus dificultades. ( p. 89)
4-Acerquémonos a Jesucristo por el conocimiento
y el amor, pero sobre todo por la imitación.
( p. 134)
5-Cuando Francisco regresaba de comulgar, mostraba
una extraordinaria sonrisa. “Era algo que parecía
aproximarse a lo sobrenatural y, sin embargo, parecía
producirse de una manera muy natural”. (p. 62
)
6-Me sería insoportable la vida si no tuviese
nada que sufrir por el nombre de Jesucristo. (p. 129) |
1-Con Jesús, siempre y en dondequiera,
es el paraíso. Sin Jesús, el infierno...
Con Él todo es fácil. Por eso, quiero
abandonarme en sus brazos, con alegría y confianza...
En las dificultades y las cruces, voy a recurrir al
Corazón eucarístico de Jesús
y al Corazón de María. Jesús
es mi fuerza, mi defensa, mi riqueza, mi tesoro, mi
todo. Jesús es mi amigo fiel, constante. (
Positio p. 120. Las citas que siguen están
tomadas de la Positio. )
2-Tenía una tierna devoción al Sagrado
Corazón de Jesús en el Santísimo
Sacramento del altar, que recibía todos los
días y lo visitaba seguido y con devoción.
( p. 108)
3-Llamaba a la Misa el sol de nuestros ejercicios
de piedad. (p. 107)
4-Nunca tendremos suficiente confianza en el Corazón
de Jesús. (p. 121)
5-El Evangelio es el libro por excelencia que dilata
los corazones de los verdaderos creyentes. (p. 122)
6-El Niño Jesús me enseña de
manera muy eficaz y elocuente todas las virtudes,
particularmente la humildad, la obediencia, la castidad,
una fe filial... Querido Niño, eres mi alegría,
mi reposo, mi paz, yo también te amo supremo
bien. Enciende en mí, Señor, tu ardiente
fuego. Dame lo que tú quieras y haz lo que
quieras. ( p. 129)
7-Jesús, luz verdadera que ilumina, fuego
que inflama, alegría y paz. ( p. 129)
8-Me esfuerzo por permanecer lo más que puedo
al pie del sagrario, con sentimientos de adoración,
de gratitud, de súplica al Corazón eucarístico
de Jesús. ( p. 13 )
9-Señor, voluntariamente quiero sufrir lo
que quieras... Pero concédeme amarte intensamente,
hacerte conocer y amar, ganar para ti muchos corazones.
(p. 133)
10-Jesús es para mí, Compañero,
Consuelo, Amigo, Padre, Tesoro y Alegría. (
p. 133 ) |
Quemar mi vida por Cristo. Este ha
sido siempre mi ideal.
1-“Gradualmente, Cristo, el buen Jesús
ha pasado a segundo plano y, en algunas ocasiones,
ha desaparecido, cuando en realidad, Él es
la principal razón por la que vivimos y morimos.
Es Él quien está al origen de nuestra
llamada, de nuestra fraternidad y de nuestra amistad.
Él es nuestra salvación... Es evidente
que es el momento de hacer nuestros mejores esfuerzos
por volver a hacer de Jesús el centro de nuestra
vida”.
Carta a los amigos,
1 de noviembre de 1978.
2- Si nos preguntamos cuál es el centro, la
quinta esencia, el corazón y el núcleo
central de la vocación, nos debemos responder
que es Jesús; la vocación es Jesús.
Conferencia pronunciada
en Arévalo, Espana, durante el retiro de 1980.
3-A sus hermanos mexicanos en Corea del Sur, él
escribió: “Que su celo misionero, su
trabajo, sus preocupaciones, etc. ... no los hagan
jamás olvidar que los medios humanos en las
obras de Dios sólo sirven cuando las personas
están llenas de Cristo. Todo viene de Él,
y sin Él, nada. Que Cristo sea siempre el centro
de su vida”.
Carta del 4 de junio
de 1972. AFM 51.09-B1-México Central.
4- “Sí, Jesús, quiero, deseo
amarte más y más. Quiero amarte sin
medida, con todas mis fuerzas, con un amor intenso,
generoso, verdadero, con una amor apasionado. Quiero
que mi vida sea un grito de amor hacia ti, que eres
mi todo... Quiero amarte como gratitud al amor que
Tú has tenido por mí... Bueno, quiero
amarte, Jesús, para complacerte, pero también
para satisfacer una necesidad imperiosa de mi pobre
corazón”.
De su Diario Espiritual
|
1-Hacer de Jesús mi amigo,
mi Hermano, mi Santidad, el Todo de mi vida. Que Él
sea mi vida, mi Respiración, mi Fuerza: que
las almas que me han encomendado le encuentren a Él.
2-Señor Jesús, me entrego a Ti para
que me entregues en Ti y Contigo, todo entero, al
Padre, en el Amor del Espíritu Santo. Que mi
voluntad sea la que el Padre quiera para mí
y que la pueda cumplir, día tras día
hasta el fin.
3-La llama de su fe en Jesucristo ardía en
su corazón e irradiaba a través de todo
su ser. Su rostro mostraba la bondad y la acogida.
En él, todo tomaba su fuerza de un hambre eucarística.
(Esta cita y las que
siguen son del capitulo XXIV del libro “Un Chrétien
dans la maison de l’Islam”, pp. 145-154.)
4-Que Cristo resucitado pueda irradiar a través
de nuestras vidas, en las que la cruz continúa
apareciendo en nuestros caminos como una baliza.
5-La medida de nuestro sufrimiento es la medida de
nuestra acción en las almas. A sus amigos,
Jesús les ofrece su Cruz. La Cruz se identifica
con Cristo. Ser plenamente de Cristo. Vivir tan de
Él y en Él de modo que las almas que
entren en contacto con nosotros entren, a su vez,
en contacto con Cristo.
6-Jesús-Hostia, centro de mi vida: prolongar
mi acción de gracias toda la mañana
y, por la tarde, preparar mi comunión del día
siguiente.
7-Ser transparente al Evangelio, ser transparencia
del Evangelio. Dejarme transformar cada día
un poco más por la Palabra viva del Evangelio:
no permitir que la espada de dos filos quede desafilada
con la rutina, la distracción, la instalación
en el confort. Que pueda hacer surgir en mí,
sin cesar, al hombre nuevo. Ser siempre más
una palabra de Evangelio. Permanecer despierto. |