 Esta
celebración nos recuerda, a grandes rasgos,
la vida y el martirio del Hermano Joche Albert Ly,
pero también quiere ser un recuerdo de todos
nuestros Hermanos Mártires de China, de todos
nuestros Hermanos de una fidelidad extraordinaria
al Señor y a nuestra familia marista. Será
también ocasión para elevar una oración
por todos nuestros Hermanos de la Provincia de China
y por ese país tan inmenso.
Aunque la causa del Hermano Joche
Albert no ha sido introducida, estamos en presencia
de un verdadero testigo de Cristo, hasta verter su
sangre y ser un testigo fiel de que ha defendido y
profesado su fe con el vigor de su inteligencia y
su brillante dialéctica.
Muchos otros Hermanos de China le
habían precedido en este camino del martirio.
En 1900, cuatro Sacerdotes y cuatro Hermanos Maristas
fueron asesinados en Pekín. En 1906, cinco
Hermanos fueron masacrados en Nantchang.. Más
tarde, un gran número de Hermanos pasará
mucho tiempo en los campos de reeducación.
Se
elige una canción de alabanza a Dios.
1.- Vida del H. Joche Albert
Ly
Nació el 8 de febrero de 1910,
en una familia cristiana. En su bautismo recibió
el nombre de André. En 1921 entró en
el juniorado de Pekín y emitió sus primeros
votos en 1931, y la profesión perpetua en 1935.
De 1940 a 1944 fue estudiante en la universidad católica
de Fu Jen. Fue un estudiante brillante en literatura
china, pero también le gustaba enseñar
las ciencias exactas. Durante sus tiempos libres,
aprendió el inglés y el francés,
dos idiomas que dominará muy bien.
Ejercía la enseñanza
en Che Foo, cuando el ejército rojo tomó
la ciudad. Tuvo que seguir, durante varios años,
cursos de marxismo en la universidad improvisada de
Lai Yang.
Al final de enero de 1946, comienza
una larga odisea para nuestro Hermano. En marzo de
1946 fue expulsado de nuestro colegio de Che Foo y
huyó a Tsintao. Poco después fue a Shanghai,
donde ejerció la enseñanza hasta mediados
de 1947. Desde Shanghai fue a Shangtung (el Tibet
chino), para abrir la escuela superior de Ming Teh,
en Tsingtao. Pero en febrero de 1949 lo encontramos
en Shanghai, más tarde en Chungking, y después
en Sichang, como superior. El ejército rojo
entra en la ciudad en 1950. El Hermano trabajó
para que la escuela continuara, pero fue enviado a
prisión. Los últimos días le
había sido posible confesarse y comulgar. Los
comunistas no veían ningún sentido en
la hostia blanca y permitían a un sacerdote
que le llevara la comunión. El Hermano Joche
Albert se había puesto de acuerdo con la comunidad
cristiana para unirse a ellos todos los días,
especialmente a la hora del ángelus de la mañana.
El 21 de abril, exactamente a la
hora del ángelus de la mañana, fue fusilado
con otros 24 cristianos. Una gran muchedumbre asistió
a la ejecución y un fotógrafo oficial
fotografió a cada mártir.
Después
de un momento de silencio....oración de acción
de gracias
Coro
Señor, te alabamos y te aclamamos
en el inmenso cortejo de todos los santos.
1. Señor, te damos gracias
por tu Iglesia, pueblo de todas las lenguas, de
todas las culturas, de todas las naciones y de todos
los tiempos; sobre todo te damos gracias por todos
los fieles que te sirven y te glorifican en la gran
nación China.
(Coro)
2. Señor, te damos gracias
por todos los que han anunciado a tu Hijo a los
jóvenes del mundo, por todos los que lo han
hecho con entusiasmo y perseverancia. (Coro)
3. Señor, te damos gracias
por cada vez que en los campos de detención,
en las prisiones, en los campos de trabajo, ha florecido
la fraternidad humana. (Coro)
4. Señor, te damos gracias
por todos los que se acercan a los desvalidos, los
enfermos, los drogadependientes, los pobres de toda
clase, de todas las personas que necesitan consejo,
una presencia, una oración. (Coro)
5. Señor, te damos gracias
porque nos otorgas vivir la fraternidad, porque
nos ayudas a comprendernos, a perdonarnos, a tener
el coraje de la imperfección. (Coro)
2.- La persona
El Hermano Joche Albert se caracterizaba
por su brillante inteligencia. Tenía el arte
de la palabra, especialmente el chino literario, y
seducía a todos los que le escuchaban, sobre
todo a sus alumnos. Era también un gran trabajador,
capaz de quedarse en su mesa de trabajo durante horas
sin levantar la cabeza y, como tenía un poco
de barriga, los Hermanos le llamaban “el pequeño
Buda”. Escribía las clases que daba y,
sobre todo, las clases de religión. Cada vez
que iba de visita de familia, intentaba llevar algunos
jóvenes al juniorado. Visitaba su aldea y las
aldeas cercanas llevando varios kilos de medallas
de la Virgen María. Se interesaba por los catecúmenos,
y todos los años presentaba un buen grupo de
jóvenes al bautismo. Estaba especialmente dotado
para la dialéctica y para desmontar todo sofisma,
y como tenía un carácter muy vivo, sus
respuestas eran muchas veces bastante cortantes. Los
Hermanos le decían, riendo, que tendría
que pasar un largo purgatorio para expiar todas sus
faltas de la lengua. Reconocía esta deficiencia
y pedía perdón fácilmente. Asimismo,
en el campo de reeducación, llegaba a desmontar
todas los razonamientos marxistas, y les decía
claramente a los que intentaban lavarle el cerebro,
que eran unos ignorantes. Conocemos los métodos
de esos campos: tenían que escribir su propia
biografía, después volverla a escribir,
y así varias veces....finalmente se debía
hacer confesión pública de haber traicionado
al país, de haber colaborado con los nacionalistas....Los
responsables del campo intentaron, sobre todo, hacerle
entrar en la iglesia nacional, separada de Roma. No
tuvieron ningún éxito.
Tiempo
de silencio...después el salmo 102 y eco del
salmo
Bendice, alma mía, al
Señor,
y todo mi ser su santo nombre;
bendice, alma mía, al Señor,
no olvides sus muchos beneficios.
Él te perdona todos tus
delitos
y te cura de tus enfermedades
Él rescata tu vida del sepulcro
y te colma de amor y de ternura.
El Señor es misericordioso
y compasivo,
lento a la cólera y lleno de amor.
No nos trata como merecen nuestras faltas
ni nos paga según nuestros delitos.
Como los cielos se alzan sobre
la tierra,
así es de grande su amor para los fieles;
cuanto dista el oriente del occidente,
así aleja de nosotros nuestras culpas.
Como se apiada un padre de sus
hijos,
así se apiada Él de todos sus amigos;
Él sabe de qué pasta estamos hechos,
se acuerda de que no somos más que polvo.
Pero el amor del Señor
a sus fieles es eterno
y su justicia para todas sus generaciones.
3.- Algunos testimonios
1. “Como religioso, mostró una regularidad
y una piedad medianas, no superior a la de los otros.
Era un buen religioso, pero no excelente, ni mejor
que los demás. En los últimos años
de su vida y en su contacto con el marxismo, ha
sido cuando uno se ha dado cuenta de su gran madurez..
Era otra persona”.
2. “Todos reconocían la rectitud de
su carácter, que a veces era muy fogoso,
y a veces hasta demasiado, dado que tenía
una pasión por la verdad. “Cuando se
apasionaba, hablaba con convicción y fuerza
interior. Era claro en sus expresiones y ponía
vigor en su dialéctica” (Hermano Felipe
Wu, su compañero más íntimo).
3. Físicamente era fuerte, alto y de buena
talla. Tenía el porte grave, pero sin severidad;
era atrayente. Hasta el fin de su carrera, un halo
de nobleza, de serenidad y de gracia, realzaba su
persona. Cautivaba a las personas por sus conocimientos
y su don de gentes. Tenía como una influencia
magnética sobre los jóvenes que le
testimoniaban veneración y afecto. Muchos
encontraron, gracias a él, el camino hacia
la verdad y el bautismo. (Conjunto de los testimonios
de Hu, sacerdote).
4. Cuando recibió la noticia del martirio
del Hermano, el Padre Tarcis Kackeiser expresó
su admiración:
“Vuestra reverencia me comunica
que el Hermano Joche Albert Ly es un mártir.
¡Eso no me sorprende!¡Era un alma escogida!
Esta noticia me llena de alegría...tengo de
él hermosos recuerdos”.
“El Hermano Albert tenía
un alma de apóstol. Su celo surgía del
fondo de su alma, se podía ver en él
un corazón preocupado por la salvación
del prójimo. Su trabajo apostólico en
la escuela era una luz, aún para las personas
extrañas; y para nosotros él era muy
conocido”.
Himno de las Vísperas de un mártir
Palabra del Señor ya rubricada
es la vida del mártir ofrecida,
como una prueba fiel de que la espada
no puede ya truncar la fe vivida.
Fuente de fe y de luz es su memoria,
coraje para el justo en la batalla
del bien, de la verdad, siempre victoria
que, en vida y muerte, el justo en Cristo halla.
Martirio es el dolor de cada día,
si en Cristo y con amor es aceptado,
fuego lento de amor que, en la alegría
de servir al Señor, es consumado.
Concédenos, oh Padre, sin
medida,
el fuego del Espíritu de vida
para vivir el don que nos ha dado. Amén.
Un momento
de silencio
Oraciones de intercesión
con un estribillo adaptado:
Coro:
Seguros de tu amor y fuertes en nuestra fe, te rogamos,
Señor.
1-Señor, Padre nuestro,
te rogamos por tu Iglesia para que pueda revelar
en todos los pueblos que eres amor y que tu Hijo
está en medio de nosotros portador de tu
amor. (Coro)
2-Señor, Padre nuestro,
te rogamos por todos los que llamarás a ti
durante este año, hasta dar su sangre, y
por los países donde ellos son testigos de
tu amor. (Coro)
3-Señor, Padre nuestro,
acompaña a todos nuestros Hermanos de la
Provincia de China, a la Familia marista de esta
Provincia, a los jóvenes que tienen la oportunidad
de conocerte, y a todos los testigos de tu Hijo
ante el pueblo chino. (Coro)
4-Señor, Padre nuestro,
te pedimos por la China, bendice a los que la gobiernan,
y para que, dentro del concierto de la naciones,
sea una fuente de paz, de trabajo, de justicia y
de sabiduría. (Coro)
5-Señor, Padre nuestro,
ayúdanos a comprender que todos somos tus
hijos, hermanos del Hijo que nos has dado y que
como Él podamos ser artesanos de la paz,
de la tolerancia, del diálogo, de la acogida
de los que son diferentes y que nos enriquecen con
su diferencia.. (Coro)
Conclusión
Se puede concluir con el canto de
la Salve Regina, canto que el Hermano Joche y todos
nuestros Hermanos chinos cantaron todos los días.
Esta canción a la Buena Madre, nos recuerda
la unidad de nuestra familia.
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