MENU - www.champagnat.org
Área reservada Escríbanos
Volver a MaristasMaristas
Santos maristas
Laicos Marcelino Champagnat
Laicos Procesos en marcha
  MaristasAlfano
  MaristasBasilio Rueda
  MaristasBernardo Juliá
  MaristasFrancisco Rivat
  MaristasHenri Vergès
  MaristasJoche Albert Ly
  MaristasMártires de Bugobe
  MaristasMártires de España
Laicos Celebraciones y plegarias
Laicos Publicaciones
Laicos Noticias
Laicos Informaciones
  MaristasElenco
  MaristasNuestras causas
  MaristasMartirologio marista
Laicos Postulador
Celebracion en honor del h. Henri Vergès - 8 de mayo de 2005
 
Leer más sobre el H. Henri Vergès
Material para la celebración en honor del H. Henri Vergès. Nos ofrece el pensamiento de Henri y testimonios de personas que vivieron con él. Los textos nos permiten conocer dos aspectos de Henri: el hombre ante Dios y el hombre ante el hombre, ambos estrechamente unidos en el tejido de la vida.

1-Henri ante Dios

1- Sin ser trapense, se adelantaba a la aurora para dar a Dios lo que recibía de forma gratuita.

2- Participaba en la oración comunitaria en la capilla. Por nada del mundo hubiera faltado. Era su manera de retomar contacto con la vida comunitaria, desde el primer momento del día, al mismo tiempo que lo hacía con Dios. Para él era el momento del inicio espiritual del día y algo esencial, como el ir a comer…

3- Cuando puede recibirla, la Eucaristía constituye su fuente de alegría. Ante el tabernáculo, se encuentra con su Maestro, allí presente, para vivir, en el secreto de las celebraciones, una presencia real que es el todo en su vida. A lo largo de sus cuadernos, que son como reflejos de su vida contemplativa, podemos observar su vida espiritual. Henri Vergès es demasiado humilde para considerarse un maestro espiritual. Carece de la ciencia del teólogo, pero tiene la experiencia. No se fía de su santidad sino de la de Dios.

4- La llama de la fe en Jesús Cristo ardía en un corazón que irradiaba por todo su ser. Su cara iluminada expresaba la bondad y la acogida. Su hambre de Eucaristía era la fuente de todo.

5- Que el Cristo resucitado pueda resplandecer a través de nuestras vidas y que, por ellas, la cruz siga balizando nuestros caminos.

6- La medida de nuestro sufrimiento es la medida de nuestra acción sobre las almas. Jesús ofrece a sus amigos la cruz. La cruz se identifica con Cristo. Pertenecer así a Cristo. Vivir de tal forma de El y en El que las almas, al entrar en contacto con nosotros, entren en contacto con Cristo.

7- Jesús-Hostia, centro de mi vida: prolongar la acción de gracias durante toda la mañana, por la tarde preparar la comunión del día siguiente.

8- Hacer de Jesús
mi amigo,
mi Hermano
mi Santidad,
el Todo en mi vida.
que El sea mi Vida,
mi Respiración,
mi Fuerza:
que las almas de las que me encargo
se encuentren con El.
9- Señor Jesús,
me entrego a Ti
para ser entregado en Ti
y contigo,
por entero, al Padre,
en el Amor del Espíritu Santo.
Que mi voluntad sea
la del Padre sobre mí
y que se pueda cumplir,
día tras día, hasta el fin.

10-Ser transparente al Evangelio, transparencia del Evangelio. Ser simiente hundida en la tierra de los hombres de donde podrá brotar el fermento del Evangelio: no dejar que su filo se embote en la rutina, la distracción, la instalación en el confort. Que pueda siempre hacer brotar en mí el hombre nuevo. Ser cada vez más palabra de Evangelio. Estar siempre atento: ¡esta Palabra se acomoda muy poco al discurso encantador de la propaganda moderna! Volver sin cesar a la fuente.

11-La Virgen María es las más bella expresión del Amor Divino. La Virgen María es la más bella respuesta humana al Amor divino.

12-Desde la encarnación, todo nos llega por María: María nos ha dado a Jesús. Ahora lo da y lo hace crecer en cada una de nuestras almas. Irremplazable papel educativo de la Madre.

13-Después del trabajo, cuando ya no quedan alumnos, nos refugiamos en la capilla para rezar las vísperas y el rosario. Una tarde me confió que ese momento, en que se abandonaba en los brazos de María, era el más querido por su corazón y me habló de nuestra Madre con gran ternura, lentamente, con suavidad. Sus ojos brillaban de gozo. La riqueza espiritual de su alma me emocionó y se hizo contagiosa. Contra el tabique de este oratorio, del tabernáculo, cayó su cuerpo abatido por la bala mortífera. P. 172. Andrée Ghillet.

14- Trato de dejar transparentar algo de lo que debería ser la vida del bautizado, irradiando una Presencia que lo transforma todo en Amor. Llegué a descubrir maravillado todos los caminos del don de Dios, en uno u otro de nuestros cohermanos musulmanes.

2-Henri ante los hombres

1-¿Por qué en Argelia? Porque hay un destino misterioso de Dios sobre el pueblo del islam, un templo de su presencia al que me invita a entrar, una apertura recíproca a favorecer, un diálogo entre creyentes a proseguir y desarrollar porque nuestros caminos en Dios sólo pueden converger. Porque Dios envía su Iglesia a todos los pueblos del universo, presencia sencilla que se purifica, que se deja interpelar por la Palabra y que interpela, que se libera y que libera, que deja a Dios la elección de los momentos para la revelación más explícita del Evangelio de su Hijo, caminando con todos los hombres de este mundo.

2-Para estar cerca de los pobres
hay que compartir su miseria,
haber pasado hambre,
sed,
desnudez,
haber andado kilómetros a pie,
haber conocido las esperas,
el amontonamiento en los autobuses.
¿Cómo conocer la pobreza
si me dejo pervertir por el dinero y
por cuanto conlleva de esclavitudes?
Si vivo la condición de los pobres,
aceleraré la obra de la justicia entre los hombres.
Habrá un aprovechado menos.
Comprenderé mejor las exigencias de los pobres
y todo lo que puede haber
de egoísmo, de envidia y de dureza
en la reacción de algunos desdichados.

3-Los pobres eran de verdad tus hermanos. Los acogías sin ruido porque, a tus ojos, era el Señor en persona quien llamaba a tu puerta… En el Secretariado social donde yo trabajaba entonces, los necesitados no me dejaban, a veces, ni tiempo para comer. Llamabas discretamente y aparecías con una bandeja de fruta o de galletas, lo hacías con amor. A tu lado no se podía estar triste. Eras como una lucecita de amor, de paz y de esperanza, en esta Casbah que tanto lo necesitaba.
4-En la Argelia musulmana, su vida de religioso marista educador se convirtió, en vida para los argelinos y con los argelinos. El aumento del peligro, de lo que era muy consciente, nada cambiaba a esta orientación fundamental, sino que añadía mayor voluntad de solidaridad espiritual con el islam para lo que el Ribat le ayudaría a captar todo su sentido… Cuando la violencia nos arrebató a Henri, sentimos que golpeaba en él nuestra vocación en su más perfecta realización.

5-Henri era también una mirada sobre el Islam que no cesaba de dejarse interpelar desde el interior de una búsqueda de Dios siempre atenta. “Me dejo interpelar, interpelo, desestabilizo un poco al otro y el otro me desestabiliza… Me pasa como a María, no comprendo, pero conservo. Es maravilloso lo que los pequeños han comprendido. Los sabios (del Islam) me impiden comprender.

6-En cada uno de nuestros niveles hay que escuchar y responder a la espera y a la búsqueda del otro. Yo Le pìdo que me ayude a fallar lo menos posible en estos encuentros.

7-No se trata de convencer, sino de ser cristiano, cueste lo que cueste, de transparentar el amor. Si no se puede dialogar, al menos hay que ser el primero en intentarlo, y eso es esencial.

8-En el relato que me había hecho de su trabajo llegué a percibir una verdadera pasión, pasión por el encuentro, pasión por el servicio a los jóvenes, pasión que lo ligaba a este país. Y en esta pasión llegó hasta el final.

 
Home | Créditos | Mapa del Sitio | RSS | Escríbanos
Piazzale M. Champagnat, 2 - C.P. 10250 - 00144 - Roma, Italia Copyright © 2004-08 FMS - Todos los derechos reservados.
Enlaces maristas Publicaciones maristas Solidaredad marista - BIS Áreas Jóvenes maristas Los hermanos maristas Marcelino Champagnat Página de inicio en español