La comisión sobre el uso evangélico de
los bienes fue creada por el Hermano Superior general
y su Consejo para responder a la recomendación
del XX° Capítulo general:
El Capítulo general pide al Consejo general que
establezca un plan de discernimiento sobre el uso evangélico
de los bienes y que acompañe su realización
en cada unidad administrativa. (Optamos por la vida, 48.5)

La comisión esta compuesta por cuatro miembros:
HH. Antonio Martínez (Administrador general), Dominick
Pujia (director del BIS), Guy Palandre (Administrador
general adjunto y secretario de la comisión), y
Maurice Berquet (Consejero general y presidente de la
comisión).
En setiembre de 2002, la comisión realizó
un primer sondeo dirigiéndose a un Hermano de cada
Provincia escogido por el Hermano Provincial. Este sondeo
constaba esencialmente de dos preguntas: ¿Cuáles
son, a su parecer, las características maristas
en nuestra relación con los bienes y cuáles
son sus esperanzas con respecto al Plan de discernimiento?
Esto permitió presentar un primer proyecto al
Consejo general en julio de 2003. Luego, se volvió
a trabajar el documento y fue enviado a todos los Hermanos
Provinciales, así como a religiosos de fuera de
la Congregación, para que comunicaran sus reacciones.
Se hicieron algunas modificaciones y se presentó
la versión definitiva al Consejo general en enero
de 2004, el cual le dedicó dos sesiones de trabajo.
El mandato confiado por el Capítulo general conlleva
un segundo aspecto: ayudar a poner en práctica
este Plan en todo el Instituto. La comisión está
dispuesta a responder a otras preguntas y peticiones para
la presentación y puesta en práctica el
Plan.