Los objetivos del plan
de discernimiento
Si queremos comprender bien el sentido de la petición
del Capítulo, la debemos poner en relación
con el primer llamamiento lanzado por éste: Centrar
nuestras vidas en Jesucristo. Hoy también, Jesús
nos llama a dejarlo todo para seguirle … (cf. Mt.19,21);
hoy también nos repite que todo lo que hagamos
al más pequeño de los suyos, es a Él
a quien lo hacemos … (cf. Mt.25,40)
El presente documento se
propone
· Ayudar a las Provincias, comunidades y obras,
a poner en marcha la recomendación del Capítulo
(p.e. elaborando un Plan de Acción sobre este
punto)
· Ayudar a los diferentes Consejos, provinciales
o locales, en el momento de tomar decisiones facilitándoles
criterios de discernimiento sobre el uso evangélico
de los bienes.
La estructura del Plan
La metodología que se emplea es la del último
Capítulo General con cuatro etapas: ver, juzgar,
decidir y evaluar. Sugerimos un ritmo dinámico:
la última etapa de un proceso (evaluar) debería
suscitar el comienzo de uno nuevo (ver). El esquema que
sigue explica su estructura.

La parte central del Plan de discernimiento es la etapa
del “JUZGAR”. El H. Superior General y su
Consejo han aprobado este conjunto de valores y criterios
para el Instituto de los Hermanos Maristas como elementos
claves en el ámbito del uso evangélico de
los bienes hoy.