Luego de un estudio del Plan enviado
por el Consejo General, se decide iniciar la puesta en
marcha en todas las comunidades de la Provincia dejando
para un poco más adelante la implementación
a nivel de obras y del consejo provincial.
Para el trabajo en las comunidades se preveen 4 momentos:
1. Un primer momento (de junio a agosto
del 2004) en el que se invita a cada comunidad a trabajar
sólo la etapa del VER valiéndose de un folleto
impreso. En dicho folleto hay una introducción
del Hno. Provincial y del Consejo dando a los Hermanos
algunas sugerencias metodológicas muy sencillas
para encarar el trabajo y luego se transcribe textualmente
el Prólogo del Superior General, la Introducción
de la Comisión y la etapa del VER con su correspondiente
Anexo 1 tal como aparece en el Plan original.
Al finalizar el trabajo se invita a cada comunidad a enviar
al Hno. Provincial la respuesta a dos preguntas que aparecen
en el Plan:
-¿Cuáles son las dos
o tres enseñanzas más importantes que sacamos
de esta primera etapa de discernimiento?
-¿Percibimos ya un ámbito en el que tenemos
que progresar para ser fieles a nuestra vocación
religiosa de Hermano Marista?
2. Un segundo momento (de agosto y
septiembre) en el que se invitará a las comunidades
a reflexionar sobre la etapa del JUZGAR (Valores y Criterios)
valiéndose de un folleto impreso en el que se transcribe
lo señalado para esta etapa, incluidos los Anexos
2 y 3.
La etapa culminará pidiendo a las comunidades envíen
al Hno. Provincial la respuesta a la siguiente pregunta:
-¿Por cuáles de los
valores propuestos en el Plan la comunidad se ha sentido
particularmente interpelada para dar un testimonio claro
del seguimiento de Jesús en el contexto particular
en el que vive?
3. Un tercer momento (octubre y noviembre)
en el que se trabajará la etapa del DECIDIR valiéndose
de un folleto impreso con el texto del plan. Se invitará
a responder a las dos preguntas que aparecen al final
de dicho texto y a mandar las respuestas al Hno. Provincial:
-En resumen, ¿qué decisiones
hemos tomado y qué valores queremos desarrollar
más en nuestra vida comunitaria?
-Las decisiones tomadas, ¿manifiestas un cambio
real en el uso evangélico de los bienes? ¿En
qué constituyen un testimonio profético?
Por otro lado se aprovechará una reunión
de superiores que tendrá lugar en octubre para
evaluar cómo se han desarrollado estas dos etapas
en las comunidades.
4. Un cuarto momento (mayo de 2005)
en el que se trabajará la etapa del EVALUAR entregando
un folleto con el material que ofrece el Plan. Se pedirá
también a las comunidades que envíen al
Hno. Provincial una respuesta a las siguientes preguntas:
-¿Cuál es la mayor transformación
operada en nuestra comunidad por nuestras decisiones?
-¿Cuál podría ser el siguiente paso
que puede dar la comunidad en el uso evangélico
de los bienes reiniciando así el proceso VER-JUZGAR-DECIDIR-EVALUAR?
Hno. Demetrio Espinosa
PROVINCIAL DE CRUZ DEL SUR
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