 La
reciente publicación del Plan de Discernimiento sobre
el Uso Evangélico de los Bienes fue el centro de
atención de un seminario promovido por la Provincia
de Nigeria. Se reunieron aproximadamente unos cincuenta
hermanos, incluido el Consejo Provincial, del 3 al10 de
septiembre en Uturu (Nigeria) para su seminario provincial
anual. El hermano Dominick Pujia, director del BIS y miembro
de la Comisión para el Uso Evangélico de los
Bienes, fue invitado por los hermanos a hablar a la asamblea
sobre el plan y para moderar una parte del proceso de discernimiento
de la Provincia.
El Plan de Discernimiento sobre el Uso
Evangélico de los Bienes es el resultado de un largo
proceso de debate y reflexión seguido en el Instituto
desde el Capítulo General de 1985. El último
Capítulo General (2001) pidió al Consejo General
que estableciera un plan de discernimiento.
El
plan sigue el método de ver-juzgar-decidir-evaluar.
Se insta a las Provincias, obras apostólicas y comunidades
del Instituto a que utilicen el plan para emprender una
reflexión sobre cómo se adquieren, administran,
utilizan y comparten los bienes materiales, y para que se
tomen medidas concretas que vayan encaminadas a vivir más
plenamente los valores evangélicos en el uso de los
bienes materiales. El plan ofrece una lista de valores y
criterios que gira en torno al proceso de discernimiento,
y pretende ser de ayuda para quienes, utilizando el plan,
buscan dar un testimonio más profético del
Reino en su entorno.
Durante su reflexión sobre la adquisición,
administración, uso y compartir de los bienes materiales,
los hermanos de la asamblea identificaron cuatro valores
a los que, según creen, Dios los está llamando
a centrarse: la promoción de la justicia, el desapego,
el respeto de la creación y la actuación realista.
Los hermanos recomendaron varias estrategias a los líderes
provinciales para cuando aborden el tema de los bienes materiales.
Tal estrategia pide una revisión de su política
financiera y de personal y procedimientos que regulen la
adquisición, administración, uso y compartir
de los bienes, de modo que se conformen a los cuatro valores
nombrados anteriormente. Una segunda estrategia pide el
establecimiento de un amplio comité p rovincial
que ayude a la Provincia a examinar las decisiones financieras
y a suscitar la concienciación entre los miembros
de la Provincia sobre los varios problemas de justicia que
están relacionados con el uso evangélico de
los bienes.
La reunión se cerró con una
oración y con un sentimiento general de acción
de gracias por lo conseguido. Se han puestos los cimientos.
Se ha optado por una dirección a seguir. Ahora, queda
por delante el difícil trabajo de emprender acciones
y de evaluar.
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