“Todos los creyentes vivían
unidos y tenían todo en común”
Hch 2,44
Los
días 26 y 27 de febrero, en la ciudad de Nuevo Laredo,
Tamaulipas, se reunieron las comunidades maristas de Monterrey
y Nuevo Laredo, de la provincia de México Occidental,
a fin de trabajar juntos en el Plan de Discernimiento Sobre
el Uso Evangélico de Bienes y así animarse mutuamente
en el camino que habremos de seguir y las opiniones que se
deberán enviar a la Conferencia General de septiembre
próximo.
Las labores de la reunión comenzaron
desde la tarde del sábado 26, con la llegada de los
hermanos de la comunidad de Monterrey a Nuevo Laredo, la oración
comunitaria y la convivencia fraterna que facilitó
y enriqueció, a lo largo de la jornada, el intercambio
de experiencias y puntos de vista.
El domingo 27, desde muy temprano, comenzaron
las actividades en las mesas de trabajo y la distribución
de las etapas: VER, JUZGAR, DECIDIR y EVALUAR, de nueva cuenta
la oportunidad de confrontar nuestras ideas con los hermanos
de otra comunidad, enriqueció el diálogo.
Los valores que más profundamente
se discutieron durante la reunión fueron: la solidaridad
con los más pobres, una vida sencilla, nuestros bienes
al servicio del reino y la promoción de la justicia.
Al
final de las labores, con un espíritu renovado y profundamente
animados para continuar discerniendo sobre el uso evangélico
de los bienes, todo fue puesto en manos de Nuestra Buena Madre
y Jesús su Hijo, en el santo sacrificio del altar.
Los participantes fueron: de la comunidad
de Nuevo Laredo: H.H. Javier Ruelas, Jorge Mejía, Cristóbal
Castillo, Juan González y Fernando Castellanos; de
la comunidad de Monterrey: H.H. Luis Dávalos, Roberto
Aldrete, Mario González, José Luis de la Torre,
Humberto Álvarez, Serafín García, Pedro
Soltero, Eduardo Torres, P. Rodolfo Escobedo (afiliado al
instituto) y Luis Fernando Delgado (postulante). |