
Me
complace presentarles el folleto de Adviento y Solidaridad
2005. Desde su creación, son muchos los que han recibido
este texto anual de reflexión con gran gozo y confianza
y como un recurso excelente para su oración.
El texto de este año consolida más y más
el rumbo emprendido por el BIS desde el año pasado.
Al leer los actuales ”signos de los tiempos”
en relación con la situación de la infancia
en el mundo, descubrimos que la misión de Champagnat
en favor de los niños y jóvenes nos ofrece
muchas pistas para reflexionar sobre ello. Nos esperan muchos
retos por delante si queremos seguir siendo fieles a esa
misión.
El informe de la UNICEF de este año, Estado Mundial
de la Infancia 2005, se centra en los efectos que la pobreza,
las guerras y el SIDA tienen en la infancia. Lo que debería
ser considerado un tiempo de esperanza - la infancia- hoy
se encuentra amenazada. Por ello, en este Adviento, nos
centraremos de nuevo en la necesidad de ser solidarios con
los niños, especialmente con los que viven a nuestro
lado y están más necesitados. Además
de la Convención de la ONU sobre los Derechos del
Niño y el último informe de la UNICEF que
constituyen el telón de fondo de la publicación
de este año, el contenido de la oración diaria
incluye, entre otros elementos, las lecturas del día,
las reflexiones personales de Hermanos y laicos de 29 países
diferentes, una información interesante sobre ese
país sacada del informe Estado Mundial de la Infancia
2005, y algunos textos de la doctrina social de la Iglesia.
Nuestra esperanza es que este folleto de Adviento y Solidaridad
2005 nos ayude a todos nosotros, Hermanos y laicos, socios
y amigos, a ser más conscientes de la grave situación
por la que atraviesan los niños del mundo y a ser
solidarios con ellos.
Finalmente, deseo dar las gracias a todos los que han hecho
posible esta publicación: a los que han escrito las
reflexiones diarias, a los que lo han traducido o corregido
y a los que nos han animado con sus comentarios a seguir
publicando este folleto. Estoy convencido de que el fruto
de su trabajo no quedará en vano.
Gracias también a todos los que utilicen estas oraciones
durante el Adviento. Quisiera decirles que nosotros, el
personal del BIS, rogaremos por ustedes para que, tras reflexionar
sobre los retos a los que se enfrentan los niños
y jóvenes de todo el mundo, promuevan y defiendan
por todas partes los derechos del niño.
Unidos en oración y en solidaridad,
Hno. Dominick Pujia
Director BIS